Técnicas de remediación de suelos contaminados

Tecnologías de remediación  | Tecnologías de cubrimiento (Vertederos)  | Tecnologías de pantalla  | Vitrificación in situ  | Reducción de la volatilización  | Estabilización/Solidificación  | Extracción de vapores  | Inyección de aireAireación  | Bombeo de agua  | Enjuague de suelos  | Lavado de suelos  | Tratamiento electrocinético  | Tratamiento químico in situ  | Barreras reactivas permeables  | Bioestimulación  | Bioventing  | Bioslurping  | Landfarming  | Biopilas  | Compostaje  | Biodegradación off site  | Fitorremediación  | Incineración  | Desorcion Térmica 

En el siguiente esquema se resumen las tecnologías empleadas en el tratamiento y recuperación de suelos contaminados, con vínculos a la descripción de cada una de ellas. También se adjunta una tabla resumen con las principales características y aplicaciones de cada una, y un artículo extraído de la revista ecosistemas que puede servir como introducción al conocimiento de la recuperación de suelos contaminados.

CARACTERÍSTICAS DE LAS TECNOLOGÍAS DE TRATAMIENTO DE SUELOS
Técnica Lugar de aplicación Velocidad de tratamiento Coste económico Contaminantes tratables
Tecnologías de pantalla In situ Lenta Bajo Contaminantes muy tóxicos
Vitrificación in situ In situ Media Alto Contaminantes muy tóxicos
Reducción de la volatilización In situ Solución temporal Bajo COV
Estabilización/solidificación In situ ex situ Rápida Bajo Metales pesados, materiales radiactivos
Extracción de vapores In situ Media Bajo COV, algunos derivados del petróleo
Inyección de aire In situ Media Bajo COV
Aireación Ex situ Lenta Bajo COV
Bombeo de agua In situ Rápida Bajo Compuestos solubles
Enjuague de suelos In situ Media Medio Fenoles, metales, aceites, contaminantes solubles, compuestos orgánicos
Lavado de suelos Ex situ Rápida Medio Metales, derivados del petróleo, COV, plaguicidas
Tratamiento electrocinético In situ Media Alto Metales, compuestos orgánicos
Tratamientos químicos In situ Rápida Medio PCB, otros contaminantes orgánicos
Barreras reactivas In situ Lenta Medio Metales, halocarbones, hidrocarburos derivados del petróleo, otros compuestos orgánicos
Bioestimulación in situ In situ Lenta Bajo Hidrocarburos, derivados del petróleo, pesticidas, disolventes, conservantes de la madera, otras sustancias químicas orgánicas.
Bioventing In situ Media Bajo Hidrocarburos derivados del petróleo, disolventes no clorados, algunos pesticidas, conservantes de la madera, otros compuestos orgánicos
Bioslurping In situ Media Bajo Hidrocarburos derivados del petróleo
Landfarmig Ex situ Media Bajo Lodos de refinería
Biopilas Ex situ Media Bajo COV, hidrocarburos, pesticidas
Compostaje Ex situ Media Bajo Explosivos, HAP, compuestos orgánicos biodegradables
Biodegradación off site Ex situ Media Alto Residuos de artillería, COV, PCB, pesticidas
Fitorremediación in situ In situ Lenta Bajo Metales, pesticidas, disolventes, explosivos, hidrocarburos del petróleo, HAP
Incineración Ex situ Rápida Alto Todo tipo de compuestos orgánicos
Desorción térmica Ex situ Rápida Medio Compuestos orgánicos procedentes de residuos de refinería, residuos de alquitrán, residuos de la industria de la madera, suelos contaminados por creosota, hidrocarburos, pesticidas, desechos de pinturas

La rehabilitación de suelos contaminados comprende un conjunto de procedimientos que, mediante la contención, retirada o destrucción de las sustancias contaminantes, permite la recuperación total o parcial de las funciones del suelo. El gran número de técnicas existentes puede agruparse en función de sus características de operación o finalidad. Así, según el objetivo del tratamiento, un grupo está formado por las tecnologías de inmovilización o contención de los contaminantes, mientras que otro comprende los diferentes tratamientos para eliminarlos, mediante su retirada (lavado, extracción de vapores, arrastre con vapor, etc.) o su transformación (incineración, vitrificación, biodegradación, etc.).

Por otro lado, de acuerdo con la ubicación del suelo durante su tratamiento, existen dos tipos de técnicas, las que se aplican sobre el suelo contaminado en su posición de origen, in situ, y las que se emplean con posterioridad a la excavación del terreno, ex situ. Además, los tratamientos ex situ pueden llevarse a cabo sobre el propio terreno (on site) o en otro lugar (off site). Los tratamientos ex situ presentan, entre otros inconvenientes, la emisión incontrolada de partículas o vapores provocada por la excavación y la dificultad de llevarla a cabo si la contaminación se extiende cerca de tuberías, líneas eléctricas o cimentaciones de edificios. Otro inconveniente es el encarecimiento derivado de ésta y del transporte, si el tratamiento se efectúa fuera del emplazamiento, así como de los costes del vertido del suelo y del material de relleno, si éste se deposita en un vertedero. A pesar de todos estos inconvenientes los tratamientos ex situ todavía se utilizan con cierta asiduidad porque la excavación es fácil de llevar a cabo, puede ser efectuada rápidamente y es capaz de eliminar la contaminación de forma clara y demostrable, garantizando la ausencia de responsabilidad legal en el futuro.

En cualquier caso, existe una clara evolución hacia un empleo creciente de las técnicas de descontaminación, mediante retirada o destrucción de los contaminantes, frente a la inmovilización o contención, así como de la aplicación de las técnicas in situ frente a su aplicación ex situ. Los tratamientos de inmovilización o contención de los contaminantes pueden consistir desde el empleo de barreras impermeables hasta la estabilización química. La contención puede ser un procedimiento eficaz y económico para lograr la disminución del riesgo al impedir la migración de los contaminantes. Sin embargo, dado que no produce su eliminación, si los resultados no son satisfactorios, se puede incurrir en futuras responsabilidades legales.

Por su parte, la rehabilitación mediante la retirada de los contaminantes consiste en su extracción del suelo, excavado o no, por arrastre en el seno de una fase gaseosa (contaminantes volátiles y semivolátiles) o líquida, utilizándose como vehículos de transporte el aire, vapor de agua y disoluciones acuosas, entre otros, que se ponen en contacto con el suelo contaminado. Como fuerzas impulsoras del movimiento de dichas fases fluidas se utilizan gradientes de presión o diferencias de potencial eléctrico.

Los tratamientos de descontaminación que persiguen la eliminación del riesgo mediante la transformación de los contaminantes del suelo en productos no peligrosos emplean fundamentalmente procesos térmicos o biológicos. Los procesos térmicos más conocidos son la incineración y la vitrificación. La incineración opera calentando el suelo excavado hasta temperaturas a las cuales se produce, primero, la volatilización de los contaminantes y, después, su destrucción por oxidación térmica. Durante la vitrificación (aplicada ex situ o in situ) se calienta el suelo hasta temperaturas tan elevadas como para producir su fusión, generando una masa vítrea inerte donde se retienen la mayor parte de los contaminantes inorgánicos, al tiempo que los contaminantes orgánicos son destruidos por pirólisis o combustión.

Los procesos biológicos persiguen la biotransformación de los contaminantes en productos inocuos. Dichos procesos permiten el tratamiento tanto de la zona saturada del suelo como de la zona insaturada, y pueden aplicarse sobre el suelo excavado y el agua subterránea bombeada a la superficie o in situ. La rehabilitación biológica de los suelos presenta, normalmente, la ventaja de producir una menor alteración de las características naturales de los mismos que la mayoría de las otras técnicas. Su inconveniente suele ser su lentitud, sobre todo si se trata de procesos anaerobios, mientras que, cuando se trata de tratamientos aerobios, en general más recomendables, suelen aparecer dificultades en el suministro del oxígeno necesario.

No existe una técnica claramente superior en prestaciones a las demás, sino que su competitividad depende básicamente del binomio suelo-contaminante. Es decir, solamente tras el conocimiento de las características del vertido, del contaminante y del medio físico implicados resulta posible seleccionar el procedimiento idóneo para la rehabilitación de un suelo contaminado.



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