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CAPÍTULO 4
SECTORES SELECCIONADOS
Tal y como se ha indicado en el capítulo dedicado a los agentes (véase el apartado que
trata de las empresas públicas y privadas), se han seleccionado en este Programa cinco
sectores a los que se va a dedicar una atención especial. Se han elegido por ser sectores
en los que la Comunidad como tal desempeña un papel clave y porque los problemas a los
que se enfrentan pueden resolverse con más eficacia a nivel comunitario. Han sido
elegidos también porque su impacto ambiental potencial o real es especialmente
significativo y debido a que, por su misma naturaleza, pueden desempeñar un papel
determinante en la consecución de un desarrollo sostenible. En el capítulo 5 y en los
capítulos dedicados a cada uno de los sectores se desarrollan con más detenimiento todos
estos factores.
4.1. Industria manufacturera
Del sector industrial depende, en aproximadamente un 25%, la riqueza de la Comunidad, y
la industrialización es un elemento clave en la estrategia de desarrollo de la Comunidad
y el mundo entero. Pero debido a la explotación de recursos naturales, el consumo de
energía, los procesos de producción y la generación de contaminación y residuos, el
sector industrial es uno de los principales responsables de la degradación del medio
ambiente. Las consecuencias ecológicas de la actividad industrial, en la medida en que
superan el nivel de tolerancia de los recursos naturales básicos, pueden limitar o frenar
el desarrollo económico de una localidad o de una región.
Uno de los objetivos principales de la política industrial de la Comunidad es crear el
marco y las condiciones necesarias para lograr un sector industrial fuerte, innovador y
competitivo que garantice la competitividad y el carácter sostenible de las industrias
europeas en el mercado mundial. A la Comunidad no le conviene sacrificar los logros
económicos y sociales que puedan conseguirse a largo plazo por unos beneficios
económicos inmediatos.
Las medidas sobre medio ambiente que se han venido adoptando hasta ahora tendían a ser de
carácter prohibitivo, y se insistía más en impedir una determinada actuación que en
fomentar una actuación en colaboración. Como consecuencia de ello se ha tendido a pensar
que la industrialización o el desarrollo económico y la ecología eran enemigos
inconciliables. En las circunstancias actuales en las que cada vez preocupan más los
problemas medioambientales y se es más consciente de que la degradación del medio
natural repercute negativamente sobre la economía, ha quedado patente que una industria
ecológica no es un lujo, sino una necesidad. Es evidente, también, que muchos sectores
de la industria son cada vez más sensibles frente a su relación con el medio ambiente y
los recursos naturales básicos, y se sienten cada vez más responsables ante ellos. Uno
de los mensajes más importantes del presente Programa es que la industria es responsable
en parte de los problemas ecológicos, pero puede y debe contribuir a su resolución.
Para que el crecimiento económico comunitario se desarrolle de forma continuada en unas
condiciones óptimas y la industria de la Comunidad pueda establecer las estrategias a
largo plazo necesarias para seguir siendo competitiva, es fundamental darse cuenta de que
la calidad del medio ambiente y el crecimiento económico son dependientes entre sí. En
la industria, una política amplia favorable al medio ambiente puede contribuir a
optimizar la gestión de recursos, aumentar la confianza de la población y las
oportunidades del mercado. Muchas de las nuevas tecnologías limpias y de pocos residuos
no sólo reducen sustancialmente la contaminación, sino que, además, ahorran materias
primas y energía hasta tal punto que los costes que se economizan de esta forma son muy
superiores a los costes iniciales que supuso esa inversión adicional, por lo que el coste
de cada unidad producida es menor. Un ejemplo de todo ello lo constituye el desarrollo y
utilización de nuevas técnicas en ingeniería genética y biotecnología, que tienen
muchas aplicaciones posibles en agricultura, en la elaboración de productos alimenticios,
químicos y farmacéuticos, el saneamiento del medio ambiente y el desarrollo de nuevos
materiales y fuentes de energía. Ante la importancia de este sector, la Comisión
publicó en 1991 una Comunicación titulada «Mejorar el entorno competitivo de las
actividades industriales derivadas de la biotecnología en la Comunidad» (3).
La combinación de una sociedad avanzada desde el punto de vista tecnológico y una
industria manufacturera potente, creativa y con capacidad de adaptación en la que resida
el bienestar general de la Comunidad Europea y que afiance su estabilidad política, puede
dar como resultado una distribución mejor, comunicaciones más perfeccionadas, más
opciones y, en última instancia, una salud y una calidad de vida mucho mayores.
En este Programa, el planteamiento de combinar normas ambiciosas sobre medio ambiente e
incentivos positivos para conseguir aún mejores resultados debe aplicarse de forma
coordinada en los distintos puntos de la cadena de investigación, procesado,
fabricación, comercialización, utilización y eliminación, en la que la industria y los
productos industriales pueden repercutir en los recursos ecológicos de la Comunidad. Para
que esa cadena se desarrolle de manera sostenible, el medio ambiente debe formar parte de
la educación y formación profesional de todos los que intervienen en ella, especialmente
los ingenieros de producción y los investigadores.
Se va a dar un cambio de sentido y un impulso distinto a la relación entre las políticas
industrial y de medio ambiente mediante el establecimiento de un amplio e integrado
«paquete» de medidas, incluidas las disposiciones vigentes, tendente, entre otras cosas
a:
- Aumentar el diálogo con la industria.
- Perfeccionar la planificación física y estratégica, por medio, entre otras cosas, de
la evaluación del impacto ambiental de planes, políticas y programas.
- Mejorar la gestión y el control de los procesos de fabricación, por medio, entre otras
cosas, de un sistema en el que se supedite la renovación de las autorizaciones a la
aplicación de una prevención y un control de la contaminación integrados, eco
auditorias, una evaluación y contabilidad en materia de medio ambiente eficaces, las
mejores tecnologías disponibles en las instalaciones existentes y en las nuevas y el
establecimiento de sistemas de formación de precios basado en el mercado con respecto al
consumo y el uso de recursos naturales. Al fijar normas y condiciones habrá que tener en
cuenta el tiempo de espera necesario para facilitar las decisiones de inversión.
- Establecer normas de productos más ambiciosas y fiables para reducir al mínimo el
impacto ambiental de los productos a lo largo de su vida mediante, entre otras cosas, un
sistema comunitario de etiquetas ecológicas.
- Fomentar acuerdos voluntarios, y otros tipos de auto reglamentación.
- La gestión de residuos ideal debería empezar con el control de los procesos de
fabricación; a este respecto, cabe esperar que el conjunto de medidas antes mencionado en
relación con los aspectos de la producción tenga efectos significativos tanto en el
volumen como en los tipos de residuos generados; otros elementos de la estrategia van a
incluir el retorno de los productos de desecho a sus fabricantes o importadores (lo cual
puede mejorar también las condiciones de manipulación de los residuos), una
investigación continuada sobre la tecnología del reciclado y la reutilización y
proyectos piloto en estos sectores, así como normas relativas a incineradores de residuos
industriales y vertederos para hacer frente a las amenazas que plantea la eliminación
definitiva de residuos.
- Por último, es fundamental que la opinión pública y los interlocutores sociales
puedan participar más activamente en la puesta en práctica de la política, lo cual
quiere decir que todo el mundo debe tener derecho a recibir la información correcta para
poder como consumidores elegir con conocimiento de causa. Así mismo, deben tener acceso a
los datos pertinentes sobre el medio ambiente (p. ej. inventarios de emisiones, eco
auditorias, revelación de temas medio-ambientales en la contabilidad de las empresas)
para poder controlar los resultados de la industria y la legislación.
En las Figuras 2a y 2b se indica qué se va a exigir a la industria manufacturera y cómo
se la va a estimular mediante dos impulsos distintos, pero complementarios, dirigidos a la
consecución de productos y procedimientos de fabricación más responsables desde el
punto de vista ecológico.
En la Figura 2a se muestra cómo van a aplicarse los distintos procedimientos y normas
establecidos por ley en cada una de las fases de la cadena de autorización, producción y
evaluación con objeto de crear un aliciente perpetuo a la aplicación progresiva de
normas cada vez más perfeccionadas.
La Figura 2b trata de la sensibilización y elección de los consumidores. El ciclo lo
dirige el mercado, es auto normativo y se auto perpetúa. Tal y como se indica, no sólo
servirá para el consumidor aislado, sino para otras empresas deseosas de obtener valor
ecológico o aumentarlo. La eficacia del modelo va a depender de la posibilidad de
elección y de una evaluación y una información objetivas.
Al estudiar este conjunto de medidas para garantizar el carácter sostenible del sector
industrial y su crecimiento económico continuo, habrá que considerar con especial
atención la situación de las pequeñas y medianas empresas y la competencia a nivel
internacional.
Pequeñas y medianas empresas
Por lo que se refiere a las pequeñas y medianas empresas, no debe ni tiene por qué haber
ningún tipo de discriminación en relación con las medidas esbozadas puesto que, entre
otras cosas:
- La contaminación no es prerrogativa de las grandes instalaciones; en conjunto, las
empresas pequeñas contribuyen también a la generación de contaminación y residuos.
- Muchas sobreviven gracias a la demanda creada por las grandes empresas, que van a verse
obligadas a controlar sus métodos de elaboración y atenerse a los criterios generales
del sistema de etiquetas ecológicas.
- A la hora de competir para obtener con qué financiar sus inversiones, las pequeñas y
medianas empresas no pueden permitirse el lujo de estar en desventaja ante sus rivales de
mayor tamaño.
No obstante, siempre que sea posible habrá que evitar imponer obligaciones
desproporcionadamente gravosas desde el punto de vista administrativo, financiero o
legislativo, que puedan impedir la creación de PYME o su
desarrollo. Por lo que se refiere a las medidas de control vigentes, por ejemplo, cabría
la posibilidad de, en algunos casos, establecer variaciones en los calendarios de
adaptación o ejecución (sujetas a las disposiciones del Tratado). En otros casos, se
podría proporcionar una asistencia práctica directa por medio de expertos, programas de
formación, etc. Sin embargo, no hay que olvidar que las PYME, por su tamaño, suelen ser
muy adaptables y flexibles; si utilizan las tecnologías actuales, estarán, en muchos
casos, en una situación ventajosa en mercados muy competitivos e, incluso, en nuevos
mercados abiertos.
Competencia internacional
Con respecto a la competencia a nivel internacional, si se considera que existe un
conflicto entre la protección del medio ambiente y la competencia económica es porque se
tiene una visión limitada de las fuentes de prosperidad y una percepción estática de lo
que es la competencia. Unos requisitos estrictos en materia de medio ambiente no sólo no
reducen las ventajas competitivas, sino que, en realidad, pueden aumentarlas al impulsar
la innovación y la mejora de la calidad. Por regla general, los países que tienen
disposiciones más rigurosas con respecto a determinados productos o tecnologías están a
la cabeza de las exportaciones de esos productos y tecnologías. Con una referencia
concreta a la competitividad internacional, el Ministerio japonés de Comercio Exterior e
Industria (MITI) ha decidido emprender un programa para el siglo XXI titulado «Una Tierra
nueva en el siglo XXI» lo cual va a obligar a la Comunidad a reaccionar con firmeza si
pretende mantener su situación competitiva en el mercado mundial.
Transformar la inquietud por el medio ambiente en una ventaja competitiva es uno de los
objetivos del presente Programa. Puesto que lo que se pretende es reducir y eliminar la
contaminación, impedir que se generen residuos o reciclarlos y reutilizarlos, en vez de
limitarse a reducirlos o sanearlos, y crear una combinación más amplia de instrumentos,
incluidos los incentivos de mercado, y evitar así imponer restricciones a las
tecnologías utilizadas para conseguir normas más ambiciosas, la política de medio
ambiente no sólo no va a frenar la inversión, la innovación ni la competitividad, sino
que va a fomentarlas.
A mediados de 1992 la Comisión presentará una extensa comunicación al Consejo de
Ministros sobre competencia industrial y protección del medio ambiente en la que se va a
desarrollar con más detenimiento este asunto y se va a proponer una serie de sectores
industriales de actuación.
4.2. Energía
El sector de la energía en la Comunidad sigue estando enfrentado a problemas ecológicos
locales y regionales tales como la acidificación. Además, está aumentando la inquietud
ante la dimensión mundial del impacto ambiental de la política de energía. Hay que
establecer una estrategia a largo plazo en la que las soluciones a un problema determinado
no agraven los demás. El reto del mundo ante el futuro va a ser hacer compatibles el
crecimiento económico, un suministro eficaz y seguro de energía y un medio ambiente
limpio. Por consiguiente, la política energética va a ser un factor clave en la
consecución de un desarrollo sostenible.
Según previsiones de las Naciones Unidas, la población mundial va a pasar de 5 000
millones de habitantes en 1990 a 10 000 millones de habitantes en el año 2050. En
consecuencia, las previsiones en materia de energía indican que la demanda de energía va
a pasar de aproximadamente 9 000 millones de toneladas equivalentes de petróleo (tep) en
1990 a 20 000 millones de tep en el año 2050, si la situación evoluciona como hasta
ahora, o a 13 000 millones de tep, si aumenta el rendimiento energético.
Aunque se realicen ajustes con respecto al consumo de energía regional (4), esta
evolución va a tener un considerable impacto ambiental en todo el mundo. En ambas
hipótesis, el uso previsto de carbón va a provocar un aumento considerable de las
emisiones de gases de invernadero, especialmente el CO2. Incluso si se realiza la
previsión más optimista y la demanda alcanza sólo los 13 000 millones de tep, las
emisiones de CO2 aumentarán en un 60 % en todo el mundo.
Si la situación sigue evolucionando como hasta ahora, el crecimiento de la demanda
energética en el futuro va a crear fuertes presiones sobre la seguridad de abastecimiento
de energía, especialmente severas en los países en desarrollo que no cuenten con
recursos energéticos propios, con lo cual no va a poderse alcanzar la meta establecida,
salvo con un planteamiento distinto de la energía nuclear, un uso mayor de las fuentes de
energía derivadas de residuos, o a menos que avance el desarrollo y la penetración de
tecnologías sobre energías alternativas, como las renovables (energía de la biomasa,
solar, eólica, etc.). Para que se dé una situación de alto rendimiento energético,
tiene que cambiar drásticamente la forma en que se utiliza la energía, y los países
industrializados tendrán que aumentar ese rendimiento a un ritmo más rápido que durante
el período 1975-1985.
Desde el punto de vista energético y ecológico, sólo puede mejorar la situación en
todo el mundo si mejora en los países en vías de desarrollo y de Europa central y
oriental. Un aspecto crítico a este respecto es la necesidad de transferir dinero,
tecnología y conocimientos a esos países para que puedan controlar la evolución de la
demanda energética y proteger, al mismo tiempo, su derecho a un desarrollo sostenible. La
Comunidad ya ha puesto de manifiesto su compromiso a este respecto en las conclusiones del
Consejo de Ministros (Medio Ambiente) de 12 de diciembre de 1991 sobre la Conferencia de
las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo. La Carta Europea de la Energía, en
la que se declara que debe haber una interdependencia en el sector energético y
compartirse la responsabilidad en materia de abastecimiento y medio ambiente puede aportar
también una contribución importante. Los países de Europa central y oriental deberán
obtener la ayuda que necesitan para su recuperación económica y su abastecimiento
energético en unas condiciones que permitan que el medio ambiente sea más limpio, que
las distintas fuentes de energía estén más equilibradas y que el uso de la energía sea
más eficaz.
Por lo que se refiere a la Comunidad, en 1990 la Comisión presentó cuatro situaciones
hipotéticas en las que se establecían los factores que podían influir en la demanda y
el abastecimiento de energía a más largo plazo (5). De estas cuatro situaciones, las dos
más opuestas que pueden darse en el futuro tienen una importancia inmediata a la hora de
formular una estrategia: la hipótesis de que la situación evolucione como hasta ahora y
la hipótesis de que se den precios muy elevados. En estas hipótesis no se ha tenido en
cuenta la unificación de Alemania. Por esta razón, entre otras, están siendo
actualizadas y a mediados de 1992 se presentarán los resultados de esta revisión.
Desde principios de los años 80 se han ido reduciendo las emisiones de SO2 y van a seguir
bajando en los próximos años.
EXPLICACIÓN DE LAS HIPÓTESIS
La primera hipótesis, en la que se da por supuesto que todo va a seguir como hasta ahora,
va a haber un crecimiento económico lento y ninguna política decisiva en materia de
medio ambiente y energía.
En la cuarta hipótesis, una situación de precios elevados, va a haber un crecimiento
igual al de la primera hipótesis pero con un rápido aumento del rendimiento energético,
un aumento significativo de la energía nuclear, la sustitución de la calefacción de
carbón por la calefacción de gas en las instalaciones, y un aumento de los precios al
consumo de energía por medio, por ejemplo, de un impuesto energía/carbono.
A partir de estas dos hipótesis, el consumo de energía (en millones de tep) y el volumen
de emisiones a la atmósfera (en millones de toneladas) en los doce países de la
Comunidad en el año 2010 se ha estimado en:
Cuadro 1
Consumo
CO2
SO2
NOx
1990
1 148,33
2 738
12,23
10,38
2010
Hipótesis 1
(evolución normal)
1 376,59
3 143,25
6,56
7,85
2010
Hipótesis 4
(precios elevados)
975,59
2 098,37
4,32
4,35
De todas estas previsiones sólo en la hipótesis 4, o en otra situación similar, podrá
conseguirse el objetivo acordado de estabilización de las emisiones de CO2 en al año
2000 en los niveles registrados en 1990, y conseguir más reducciones del orden del 25 %
en el año 2010, ateniéndonos a los conocimientos actuales y suponiendo que aparezcan
nuevas tecnologías y se produzcan grandes cambios en las estructuras y el comportamiento.
futuro como consecuencia de la legislación de medio ambiente comunitaria y nacional, del
mayor rendimiento energético y del uso de combustibles más limpios. Las emisiones de NOx
van a reducirse también hasta el año 2000, aunque de manera menos drástica que las de
SO2. Sin embargo, a pesar de estas reducciones, las emisiones de SO2 y NOx van a originar
problemas ecológicos en muchos países, regiones y ciudades de la Comunidad al excederse
las cargas críticas de acidificación, tal y como se demuestra en el segundo apartado del
capítulo 5 que trata de los temas y objetivos del presente Programa. Por lo tanto, habrá
que esforzarse aún más en reducir las emisiones a unos niveles soportables. Las
emisiones de NOx pueden seguir reduciéndose en el sector de la energía y en la industria
manufacturera; pueden llegar a reducirse mucho más aún en el sector del transporte,
sobre todo si se realizan cambios en las estructuras y el comportamiento. Los niveles
actuales de emisión de SO2 pueden reducirse en una proporción mayor en el sector
energético (con respecto al cual ya se han adoptado algunas medidas reglamentarias,
aunque no se han puesto en práctica plenamente) y en las industrias manufactureras.
Si se quieren conseguir resultados prácticos por lo que se refiere a la energía, se
necesita una estrategia para mucho después del año 2000. Cualquier estrategia a medio y
corto plazo debe tener por objeto aumentar el rendimiento energético y establecer
programas tecnológicos estratégicos, incluidos los de I+D, para conseguir que se
produzca menos carbono mediante, entre otras cosas, el uso de energías renovables. Estos
aspectos ya han sido abordados en una comunicación de la Comisión al Consejo, de
noviembre de 1989, titulada «Medio Ambiente y Energía» (6). En otra comunicación «Una
estrategia comunitaria para limitar las emisiones de anhídrido carbónico y mejorar la
eficacia energética» (7), la Comisión formuló una serie de propuestas que han recibido
el apoyo general del Consejo. Entre las medidas previstas dentro de una estrategia general
cabe mencionar la introducción de instrumentos económicos que hagan recaer sobre el
consumidor los costes que supone realmente el consumo de energía (por ejemplo, mediante
un impuesto CO2/energía), una información, educación y formación de los usuarios
finales más adecuadas, acuerdos con la industria sobre el establecimiento de códigos de
conducta (en la Comunidad ya se han acordado códigos de conducta con los sectores de la
electricidad, el carbón, el petróleo y el gas natural) y el aumento del rendimiento,
normas de rendimiento energético aplicables a todo tipo de máquinas y
electrodomésticos, programas de ahorro de energía y normas de aislamiento de edificios
(de conformidad con los Programas SAVE y PACE), más estudios sobre los aspectos
medioambientales de la energía nuclear, nuevas tecnologías energéticas y su promoción
(sobre la base de los Programas THERMIE y JOULE) y la continuación de la labor de
investigación para fomentar el uso de energías renovables (como se ha propuesto en el
Programa ALTENER).
En el futuro la labor va a consistir en poner en práctica con determinación todos esos
Programas y, cuando sea necesario, revisarlos, consolidarlos y ampliarlos.
En la Cuadro 2 se enumeran las medidas necesarias hasta el año 2000, los instrumentos que
va a haber que crear a partir de 1993 y los agentes implicados en los primeros pasos que
hay que dar para conseguir una política energética sostenible.
4.3. Transportes
Los medios de transporte son fundamentales para nuestro bienestar económico y social, la
producción y distribución de bienes y servicios, el comercio y el desarrollo regional.
El transporte ha contribuido de forma decisiva al crecimiento económico de la Comunidad.
Ha posibilitado la realización de importantes economías de escala en la producción y el
aumento de la competitividad. En la Comunidad, el sector del transporte representa
aproximadamente el 10 % del Producto Interior Bruto, y proporciona el 9 % de los puestos
de trabajo (en estas cifras se ha incluido el transporte por cuenta propia de bienes y
personas, la fabricación de medios de transporte y la creación y mantenimiento de
infraestructuras). Desde 1970, el transporte interior ha experimentado un crecimiento
medio anual de un 3,1 % en el transporte de personas y un 2,3 % en el transporte de
mercancías. En valores absolutos y relativos, el aumento del transporte por carretera ha
sido mucho mayor que en otros modos de transporte interior. Desde 1980, el transporte
aéreo de pasajeros ha aumentado a un ritmo medio anual del 6,2%.
Pese a la importancia capital de este sector, en muchas regiones de la Comunidad, sobre
todo en las grandes áreas urbanas e industriales y en las principales arterias de
tráfico, se ha llegado a una situación de desequilibrio traducida en un flujo
desproporcionado de transporte por carretera, un tráfico y una congestión excesivos, una
planificación de infraestructuras descoordinada y un uso nada eficaz de la capacidad de
transporte, situación sintomática en este mercado que ya ha provocado, en muchas zonas,
un racionamiento por congestión.
Las tendencias actuales en el tráfico tanto aéreo como terrestre indican que la
ineficacia, la congestión, la contaminación, la pérdida de tiempo y de valor, los
daños a la salud, los riesgos para la vida y las pérdidas económicas van a seguir
aumentando. Las limitaciones físicas, sobre todo las del medio ambiente, son tales que no
va a seguir siendo posible, como antes, hacer recaer el peso de la política de
transportes sobre la demanda.
Los transportes nunca son inofensivos para el medio ambiente puesto que todas las formas
de transporte tienen un impacto ambiental en grados distintos. Las emisiones
Cuadro 2: Energía
Medidas hasta el año 2000
Instrumentos
Calendario
Agentes
Sensibilización e incentivos para que la energía se use de forma sostenible y se
introduzcan cambios de comportamiento
- Información, educación y formación de los usuarios finales
- Acuerdos con la industria en materia de rendimiento
- Códigos de conducta adoptados por los agentes implicados
- Instrumentos económicos y fiscales
- Supresión de normas restrictivas
A partir de 1993
En curso
En curso
En curso
A partir de 1993
EM + CE + Ciudadanos +
Sector de la energía
EM + Industria + CE
Sector de la energía +
EM + Industria + CE
CE + EM
EM + CE
Programas sobre rendimiento energético
Ejecución de los Programas SAVE, PACE y de los programas nacionales de rendimiento, junto
con:
- Planificación de coste mínimo
- Normas de rendimiento energético aplicables a máquinas, productos y vehículos
- Normas de rendimiento aplicables a la tecnología en materia de energía
- Normas de aislamiento de edificios
- Reducción al mínimo de las fugas de metano de los sistemas de distribución de gas
natural
En curso
CE + EM + Industria +
Sector de la energía
Industria +
Sector de la energía
CE + EM + Industria
+ Sector del transporte
CE + Industria
EM + Industria + CE
EM + Sector de la
energía
Programas sobre tecnología
Ejecución de los Programas THERMIE y JOULE, junto con:
- I+D de nuevas tecnologías sobre energía y formento de la introducción y el uso de las
mismas
- I+D sobre energías renovables (la biomasa)
En curso
CE + EM + Industria +
Sector de la energía
ídem
ídem
Programa de promoción
ALTENER: promoción de las energías renovables
- Proyectos piloto y normalización
A partir de 1993
ídem
Programas de seguridad nuclear
Estudio de los aspectos relacionados con la seguridad y los
En curso
CE + EM +
Sector de la energía
de los transportes
- principalmente del tráfico aéreo y terrestre
-representan una
parte muy importante: alrededor del 90 % de las emisiones de plomo, del 50 % de las
emisiones de NOx y del 30 % de las emisiones de COV. En las áreas urbanas, el tráfico
provoca el 100 % de las emisiones de CO, el 60 % de las emisiones de hidrocarburos y NOx,
el 50 % de las emisiones de partículas y alrededor del 10 % de las emisiones de SO2. El
transporte es responsable del 22 % de las emisiones totales de SO2, el 80 % de las cuales
se deben al transporte por carretera y más del 55 % sólo a los turismos. Además, ya no
queda ninguna duda de que el sector del transporte
- en concreto, el tráfico aéreo y
terrestre
- es el principal responsable del problema del ruido.
Una reciente normativa comunitaria sobre emisiones de gases de escape de coches y camiones
va a obligar a reducir de forma considerable la contaminación de los turismos. Sin
embargo, al aumentar, como se ha previsto, el número de vehículos, los kilómetros con
ellos recorridos y el tráfico de camiones, va a aumentar también el porcentaje
correspondiente al sector del transporte en las emisiones totales de CO2 (de un 22 % a un
24 %), SO2 (de un 4 % a un 12 %) y NOx (de un 58 % a un 59 %), con lo cual van a perder
fuerza las reducciones que podrían realizarse con nuevas normas de emisión.
Se prevé un aumento de la demanda de transportes y del tráfico cuando se realice el
mercado interior y como consecuencia de la evolución política y económica de Europa
central y oriental y de la creación del Espacio Económico Europeo. El rendimiento y el
carácter sostenible de la misma política de transportes en el futuro van a depender
directamente de la relación entre los transportes y el medio ambiente. Va a ser
fundamental una estrategia que sirva para reducir ( o, cuando menos, contener )el impacto
ambiental del transporte.
En concreto, habrá que reducir la contaminación de los transportes, limitar el impacto
del desarrollo de infraestructuras en los usos del suelo (8), reducir el volumen y la
congestión del tráfico (especialmente en las áreas urbanas) e impedir o reducir los
riesgos que presenta el transporte de mercancías y residuos peligrosos. La Comisión ha
publicado recientemente una Comunicación sobre transporte y medio ambiente (9) en la que,
entre otras cosas, propone una estrategia en favor de un «transporte sostenible» en la
que se van a combinar los siguientes aspectos:
- Una planificación económica y de los usos del suelo más adecuada a los niveles local,
regional, nacional e internacional para reducir la necesidad de transportes y posibilitar
el desarrollo de alternativas al transporte por carretera.
- Mayor coordinación a la hora de planificar e invertir en redes y servicios de
infraestructuras de transportes; inclusión de los costes reales de las infraestructuras y
del medio ambiente en las políticas y decisiones de inversión y en los costes e
impuestos que recaen sobre el usuario.
- Una mejor situación competitiva de medios de transporte ecológicos tales como el
ferrocarril, la navegación interior y marítima y el transporte combinado.
- Desarrollo del transporte urbano que prime el transporte colectivo y la adecuada
conexión entre las distintas etapas de los viajes.
- Seguir perfeccionando los vehículos y combustibles.
- Fomentar un uso de los vehículos privados más racional desde el punto de vista
ecológico y modificar las normas y hábitos de conducción, incluidos los límites de
velocidad.
Su puesta en práctica incumbe a todas las esferas de la administración y de la sociedad
y, en última instancia, a todos los propietarios de un vehículo, es decir, se trata de
una auténtica responsabilidad compartida. Pero los resultados van a depender
fundamentalmente del grado en que las medidas y actividades sean complementarias. Por
ejemplo, los hábitos de conducción de cada cual son, en gran medida, consecuencia de que
se pueda realmente elegir entre medios alternativos de transporte, de la calidad de las
infraestructuras, del coste del estacionamiento, etc. Los programas de educación e
información por sí solos producirán pocos resultados si las opciones reales son
limitadas. Del mismo modo, a los transportistas no les va a quedar más remedio que seguir
utilizando las carreteras si no hay otros medios de transporte que respeten las rutas, los
plazos de entrega y las condiciones del flete. A este respecto, el sistema ferroviario
sólo podrá desempeñar plenamente su papel en el mercado interior si se crea en la
Comunidad una red coherente entre las compañías ferroviarias estatales o semipúblicas
de cada país y se cuenta con un sistema integrado de registro y seguimiento de
mercancías, materiales y residuos. Si se optimizan los medios de transporte y las
infraestructuras, las redes y las inversiones redundarán en beneficio, a la vez, de los
intereses privados y colectivos, de los económicos de cada país, del mercado interior y
de la protección del medio ambiente.
En el Cuadro 3 figuran las medidas e instrumentos necesarios, los agentes implicados en
distintas esferas pero actuando en asociación, y el calendario previsto.
4.4. Agricultura
La agricultura y la silvicultura ocupan más del 80 % del territorio comunitario.
Tradicionalmente, los agricultores han sido los defensores del suelo y del campo. Gracias
a una gestión prudente e integrada de la agricultura, la ganadería y los residuos, las
explotaciones pasaban de una generación a otra en buen estado. La agricultura ha
conformado siempre el paisaje en Europa y es el origen de muchos de los fundamentos sobre
los que se asienta la cultura europea.
Sin embargo, como ha ocurrido con la industria manufacturera y los transportes, el sector
y las prácticas agrarias se han modernizado considerablemente y han experimentado grandes
cambios en este siglo, sobre todo en los últimos cuarenta años. Entre los factores que
han provocado estos cambios cabe citar el éxodo rural, el auge de la mecanización, el
perfeccionamiento de los transportes, la mayor calidad de las simientes, la protección de
las cosechas y de las razas animales, el comercio y la competencia internacional con
productos alimenticios y piensos para ganado, etc.
Sobre este telón de fondo, la Política Agraria Común (PAC) de la Comunidad fue
desarrollándose y adaptándose para cumplir los objetivos del Tratado, a saber,
garantizar el suministro de alimentos a precios razonables, estabilizar los mercados y
aumentar el nivel de vida de la comunidad agraria. Sin embargo, la consecución de estos
objetivos se ha promocionado en gran medida con los mecanismos de mantenimiento de los
precios de la PAC, pero ahora se piensa que esos instrumentos tienen efectos secundarios
menos positivos.
Uno de esos efectos ha sido que, en algunas regiones, se ha insistido demasiado en los
niveles de producción, con la consiguiente súper intensificación. Este proceso, a su vez,
está causando la explotación excesiva y la degradación de los recursos naturales de los
que depende, en última instancia, la agricultura: el suelo, el aire y el agua. Por lo que
se refiere a la producción de cosechas, el uso sistemático de productos fitosanitarios
ha hecho relativamente resistentes a los parásitos, con lo cual los tratamientos son cada
vez más frecuentes y costosos, lo cual, a su vez causa problemas de contaminación del
suelo y del agua.
Cuadro 3: Transportes
Medidas hasta el año 2000
Instrumentos
Calendario
Agentes
a) Infraestructuras
- Ordenación de los usos del suelo
- Inversiones en infraestructuras:
Transporte urbano, instalaciones de fraccionamiento del transporte de mercancías, más
servicios ferroviarios, manipulación de mercancías, tráfico fluvial y marítimo
EIA
Fondos Estructurales
2000
1995
EM/AL
EM/AL + CE
- Tarificación de infraestructuras
Impuestos de circulación y distintos tipos de peaje urbano
1993
EM + CE
b) Combustibles y vehículos
Perfeccionamiento tecnológico progresivo de los vehículos:
- Gases de escape y ruido, consumo de combustible, rendimiento y eliminación definitiva
I+D
- Legislación
- verificación de vehículos (control técnico)
- Reciclado de componentes
- Incentivos fiscales
Antes de 1995
2000
Antes de 1998
2000
2000
Industria + CE
CE + EM
EM + CE
Industria
EM + CE
Composición de los combustibles y consumo:
- Combustibles alternativos y más limpios
- Uso generalizado de la gasolina sin plomo en el año 2000
I+D
- Incentivos fiscales
- Legislación
Antes de 1995
2000
1995
Industria + CE
EM + CE
CE + EM
c) Comportamiento de los usuarios
- Información y educación de los conductores a favor de un uso más racional de los
vehículos
- Campañas en los medios de comunicación, limites de velocidad y otras restricciones
físicas
En curso
AL/EM + CE +
ONG
- Mejora de los transportes públicos y colectivos
- Inversiones, planes de ordenación de los usos del suelo
2000
AL/EM + CE +
Administraciones
de transportes
- Trabas al tráfico de camiones en las ciudades
- Gravámenes, tarifas de estacionamiento elevadas
Antes de 1995
AL + EM +
Ciudadanos
- Establecimiento de medidas económicas y fiscales de incitación
- Uso compartido de vehículos privados, por ejemplo, discriminación positiva
(peajes
más bajos) a favor de los que comparten un vehículo privado
ídem
Empresas
concesionarias
de autopistas
Ciudadanos
- Desarrollo de infraestructuras de comunicación interactivas
- Sistemas de registro y seguimiento, hogares electrónicos, videoconferencias
En curso
CE + EM +
Industria
den cada año grandes superficies de suelo cultivable por culpa de una gestión inadecuada
de la tierra que acelera la erosión. Con respecto a la ganadería, las enfermedades del
ganado son cada vez más difíciles de curar porque ha aumentado la uniformidad genética
y la concentración en el espacio de las explotaciones. Los residuos de los animales
contaminan cada vez más el agua y el suelo. El drenaje y el aclareo están provocando la
merma de humedales y de la diversidad biológica. El uso excesivo de fertilizantes a base
de nitrógeno y fosfato provoca la eutrofización de las aguas de superficie en muchas
regiones de la Comunidad con la consiguiente proliferación de algas que reduce los
niveles de oxígeno en el agua con gravísimas consecuencias para los peces, los
nutrientes y todo el ecosistema en general, así como para su uso como agua potable y para
fines recreativos. Aunque se establezcan medidas regionales u horizontales de protección
de los suelos, su éxito a menudo se ve comprometido por la presión de otras medidas
estructurales o de mercado. Por ejemplo, la labor que se ha dedicado a proteger los
brezales y a combatir la erosión en las regiones del norte puede fracasar debido al
pastoreo excesivo resultado de los sistemas de pago por cabezas de ganado, sobre todo en
el sector del ganado lanar.
Además de la degradación del medio ambiente, el sistema actual genera excedentes con
costes elevados para el presupuesto comunitario sin aumentar los ingresos de los
agricultores europeos. En estas circunstancias, habrá que alcanzar un equilibrio más
justo entre la actividad agraria y los recursos naturales, lo cual es razonable desde el
punto de vista no sólo ecológico, sino también agrario y económico.
Esta apreciación ha quedado reflejada en las recientes deliberaciones sobre la reforma de
la Política Agraria Común, en los que se ha puesto de manifiesto, entre otros cosas, que
la obligación de «producir más» no debe seguir siendo el aspecto central de la
política comunitaria. En el Documento de Reflexión de la Comunidad sobre Evolución y
Futuro de la PAC (10), publicado en 1991, se reconoce la necesidad de fomentar la
extensificación para reducir los excedentes de producción y contribuir, además, a que
la calidad de los productos alimenticios y la producción agraria sean sostenibles desde
el punto de vista ecológico, así como para que los agricultores vuelvan a ser, además
de productores de alimentos, los protectores del campo. Entre las propuestas (11)
presentadas posteriormente por la Comisión figura ya un Programa de medidas
agroambientales que incluye varios tipos de ayudas económicas para incitar a los
agricultores a gestionar sus explotaciones de forma ecológica.
Silvicultura
En muchas regiones de la Comunidad, los bosques no constituyen sólo un factor
determinante para el medio ambiente, con distintas funciones ecológicas y sociales, sino,
además, un sector de mucha importancia económica. La Comunidad es el segundo consumidor
mundial de madera. De los 200 millones de m3 que consume anualmente, la Comunidad produce
100 millones, aproximadamente, lo cual quiere decir que, actualmente, sólo es
autosuficiente en un 50 %.
Pese a esta situación, los bosques de la Comunidad han sido desaprovechados durante mucho
tiempo. Hoy en día, casi el 40 % del total sufre enfermedades en distintos grados cuyo
origen se encuentra, en su mayor parte, en la acidificación. Estudios elaborados por
IIASA (12) indican que las cosechas que se han perdido en la Comunidad (exceptuando a
España) a causa de la contaminación atmosférica equivalen aproximadamente a 30 millones
de m3 anuales, con un valor estimado de unos 10 000 millones de ecus. Además, casi el 1 %
de todos los bosques queda destruido cada año por incendios forestales, principalmente en
la región mediterránea.
Ante esta situación, en 1989 la Comunidad adoptó una política (13) forestal con la
intención de:
- Proteger el patrimonio forestal contra las amenazas que suponen la acidificación y los
incendios.
- Aumentar la productividad de los bosques.
- Desarrollar actividades forestales o relacionadas con los bosques, sobre todo en las
zonas rurales.
- Fomentar la plantación de nuevas masas forestales en terrenos agrarios.
No obstante, a lo largo del período de ejecución del presente Programa va a ser
necesario ir más allá de los problemas y medidas antes mencionados y crear una relación
muy estrecha entre la producción comunitaria de madera y las pautas de consumo, y las
obligaciones políticas y morales de la Comunidad para solucionar los problemas de
deforestación en el mundo.
En el Cuadro 4 se presentan los objetivos a largo plazo y las metas y medidas necesarias a
medio plazo en relación con la agricultura y la silvicultura.
4.5. Turismo
El turismo es un elemento muy importante en la vida económica y social de la Comunidad y
refleja las aspiraciones legítimas de las personas de disfrutar de otros lugares, conocer
otras culturas y sacar provecho de actividades distintas o del descanso fuera de su casa y
del trabajo. Es también una fuente de ingresos importante para muchas regiones y ciudades
de la Comunidad, y puede contribuir de forma especial a la cohesión económica y social
de las regiones periféricas. El turismo es un ejemplo claro de la estrecha relación
existente entre el desarrollo económico y el medio ambiente, con toda su secuela de
beneficios, tensiones y posibles conflictos. Si se planifican y controlan adecuadamente,
el turismo, el desarrollo regional y la protección del medio ambiente podrán ir a la
par. Si se respetan la naturaleza y el medio ambiente, sobre todo en las zonas costeras y
de montaña, el turismo podrá llegar a ser beneficioso y duradero.
En la CE el turismo representa el 5,5 % del PIB, aproximadamente el 5 % de los ingresos
por exportaciones y el 6 % de los puestos de trabajo, con más de 7 millones de empleos a
tiempo completo. El sector del turismo se comporta de forma distinta en cada región de la
Comunidad. En la última década, la actividad turística creció, por término medio, un
14 % en relación con el total de pernoctaciones. En el sur de la Comunidad ese
Cuadro 4: Agricultura y silvicultura
Objetivos
Metas hasta el año 2000
Medidas
Calendario
Agentes
Mantener los procesos naturales básicos indispensables para un sector agrario sostenible,
especialmente mediante la conservación de los recursos hídricos, edáficos y genéticos
Frenar o reducir los niveles de nitratos en las aguas subterráneas.
Reducir la incidencia de las aguas de superficie que tengan un contenido en nitratos
superior a 50 mg/l o que provoquen la eutrofización de lagos y mares
Estabilizar o aumentar los niveles de materia orgánica en el suelo
Aplicar de forma estricta la Directiva sobre
Establecer normas de emisión a nivel regional aplicables a las explotaciones ganaderas
nuevas (NH3) y a los silos (silaje)
Programma de reducción del uso de fosfatos
Conceder primas y otras compensaciones económicas supeditadas al cumplimiento estricto de
la legislación de medio ambiente
A partir
de 1994
En curso
1995
A partir
de 1995
EM + AGR
EM + LB
CE + EM
CE +
EM + AL
+ AGR
Reducir el uso de productos químicos hasta que dejen de afectar a cualquiera de esos
procesos
Equilibrar la cantidad de nutrientes que reciben suelos y vegetales y su capacidad de
absorción
Reducir significativamente el uso de plaguicidas por explotación y conseguir que los
agricultores apliquen los métodos de la Lucha Integrada contra las Plagas, por lo menos
en todas las zonas de importancia para la conservación de la naturaleza
- Registros de ventas y consumo de plaguicidas
- Control de las ventas y el consumo de plaguicidas
- Promocionar la «Lucha Integrada» (especialmente por medio de actividades de
formación) y la agricultura biológica
En curso
1995
A partir
de 1992
CE + EM + AGR
CE + EM + AGR
CE + EM + AGR
Gestionar el medio ambiente rural de forma tal que se mantengan la diversidad biológica y
los hábitat naturales y se reduzcan al mínimo los riesgos naturales (erosión, aludes,
etc.) y los incendios
El 15 % del espacio agrario bajo contratos de gestión
Planes de gestión en todas las regiones rurales en peligro
Programas dirigidos a regiones de agricultura ecológica con primas financiadas por el
FEOGA
Protección de todas las razas de animales domésticos amenazadas
Volver a estudiar las condiciones de las autorizaciones de riego y las ayudas estatales al
drenaje
Formar a los agricultores, promocionar las visitas de intercambio entre las regiones que
se enfrenten a situaciones similares por lo que respecta a la gestión del medio ambiente
A partir
de 1992
En curso
1995
A partir
de 1992
EM + CE
EM
EM + CE
CE + EM + AL
Optimizar los bosques para que puedan realizar todas sus funciones
Crear ca da vez más masas forestales, incluso en terrenos agrarios
Mejorar su protección (salud e incendios forestales)
Crear nuevas masas forestales y regenerar las ya existentes con los medios más adecuados
para el medio ambiente (árboles de crecimiento lento, repoblación mixta, etc.)
Más medidas contra los incendios forestales
En curso
ídem
CE + EM + AL
+ Propietarios
de bosques
ídem
mucho mayor. En las regiones alpinas el turismo aumentó bruscamente hasta los 50 millones
de visitantes por año. Puesto que en el próximo decenio van a aumentar los ingresos y el
tiempo libre, se prevé un crecimiento mucho mayor en toda Europa, pero sobre todo en las
zonas costeras y de montaña, principalmente en el Mediterráneo. Al aumentar los
ingresos, se espera que cada vez más gente salga de vacaciones dos veces al año, quizás
menos tiempo cada vez, pero con destino a lugares de alta calidad ecológica.
A la cuenca mediterránea le corresponde el 35 % del turismo internacional, con lo cual es
la región turística más importante del mundo. Según el Plan Azul del PNUMA (14),
además de los cambios demográficos previstos en la región, el número de turistas en la
región mediterránea puede llegar a los 380-760 millones anuales hasta el año 2005, en
función del crecimiento económico, de los cuales 160 millones visitarán las costas del
Mediterráneo en el año 2000 y 260 millones en el año 2025, frente a los 55 millones que
se registraron en el año 1984 y los casi 100 millones del año 1990. La Organización
Mundial del Turismo confirma las previsiones del Plan Azul. Ambos indican que, de ese
aumento, el 90 % va a corresponder a los Estados miembros de la Comunidad en esa región,
y que sólo en el año 2000 el espacio ocupado va a duplicarse; en al año 2025 va, como
mínimo, a triplicarse el volumen de aguas residuales y residuos sólidos generados.
Esta evolución va a tener graves repercusiones para el medio ambiente por la tremenda
presión que se va a ejercer sobre los hábitat, los servicios de transporte, el suelo en
la costa y la montaña, los recursos energéticos e hídricos y las plantas de tratamiento
de aguas residuales, sobre todo en temporada alta. Las zonas costeras, especialmente, van
a enfrentarse a graves problemas.
Las metas generales en materia de medio ambiente y los objetivos a largo plazo
directamente relacionados con el turismo (además de las normas sobre ruido, agua y
calidad atmosférica exigidas por otras razones) son difíciles de establecer puesto que
la repercusión del turismo sobre el medio ambiente puede ser negativa o positiva y
depende mucho de la elección del consumidor. El impacto del turismo está supeditado al
tipo de turismo, al comportamiento de los turistas y a la calidad de los servicios
turísticos. La mayor parte de las presiones sobre el medio ambiente las ejerce el turismo
de masas en la costa y la montaña, que va a aumentar considerablemente en las próximas
décadas. Por lo tanto, habrá que establecer planes integrados de gestión de las
regiones costeras y de montaña a nivel nacional y regional.
Dentro de estas estrategias, los aspectos directamente relacionados con la interacción
entre el turismo y el medio ambiente pueden ser los siguientes: control de los usos del
suelo, establecimiento de normas estrictas con respecto a las nuevas construcciones y
lucha contra la construcción ilegal, gestión del flujo de automóviles en las vías de
comunicación hacia las regiones turísticas, diversificación del turismo, ejecución y
cumplimiento estrictos de las normas ecológicas sobre ruido, agua potable, aguas de
baño, aguas residuales y emisiones a la atmósfera (incluidas las emisiones en las
regiones interiores de las áreas turísticas), creación de zonas tampón en torno a
espacios sensibles tales como humedales y dunas, un escalonamiento más adecuado de las
vacaciones de verano, sensibilización y educación de los habitantes y turistas, y
educación y formación de los gestores de las zonas afectadas.
La realización de estas estrategias va a depender, básicamente, de las medidas que
adopten las administraciones locales y regionales y la industria turística.
La Comisión ha publicado un Plan de medidas comunitarias (15) a favor del turismo que
incluye una serie de medidas especiales para conseguir que la protección del medio
ambiente y el desarrollo del turismo vayan a la par, por ejemplo:
- inventarios de recursos turísticos en los Estados miembros
- un escalonamiento más adecuado de los períodos vacacionales y del turismo
- guías prácticas destinadas a la industria turística y proyectos piloto sobre turismo
ecológico
- un código de conducta para el turista
- intercambios de información y experiencia con respecto a las técnicas de gestión de
los visitantes
- premios y recompensas de medio ambiente.
Es fundamental que el crecimiento del turismo en el futuro sea sostenible. Si se
planifican y controlan adecuadamente, el turismo, el desarrollo tecnológico y la
protección del medio ambiente podrán ir a la par. Hay ejemplos recientes, como la plaga
de algas en el Mar Adriático que provocó en 1990 pérdidas de ingresos por turismo y
pesca estimadas en 1 500 millones de ecus, que demuestran que el medio ambiente es un
recurso económico muy importante que debe conservarse y protegerse correctamente. Un
turismo sostenible que respete la naturaleza y el medio ambiente puede contribuir a la
prosperidad de la industria turística y de las regiones circundantes, y a la cohesión
económica y social de las regiones periféricas.
En el Cuadro 5 se ofrece un panorama de los elementos generales de una estrategia sobre
turismo con los instrumentos que habrá que crear en un plazo determinado, los agentes que
tendrán que participar y las metas a las que habrá que llegar.
Cuadro 5: Turismo
Objetivos
Medidas hasta el año 2000
Instrumentos
Calendario
Agentes
Tipos de turismo
- Mejor gestión del turismo de masas
- Planes nacionales y regionales de gestión integrada para zonas costeras y de montaña
- Control más eficaz de los usos del suelo
- Normas estrictas para las construcciones nuevas
- Gestión de los flujos de tráfico en dirección a zonas turísticas y procedentes de
ellas
- «Gestión de visitantes»; intercambio de conocimientos técnicos
- Modelos piloto de turismo sostenible
- Aplicación y vigilancia estrictas de las normas ambientales sobre ruido, agua potable,
aguas de baño, tratamiento de aguas residuales y emisiones a la atmósfera
- Creación de zonas tampón en tomo a las zonas sensibles
A partir
de 1993
ídem
ídem
1992-1993
ídem
En curso
A partir
de 1993
AL
AL
EM + AL
ídem
ídem
EM + AL +
CE
EM + AL
Comportamiento de los turistas
- Sensibilización a favor del medio ambiente
- Liberalización del transporte aéreo y por carretera - Red de TAV
- Aumento de los costes marginales que implica el uso de vehículos privados y promoción
de medios alternativos de transporte
- Escalonamiento más adecuado de las vacaciones
- Diversificación del turismo (incluidos el turismo cultural y el turismo rural)
- Desarrollo y promoción de un código de conducta
- Campañas en los medios de comunicación y conferencias
- Política comunitaria de transportes y políticas nacionales de transposición
- Incentivos económicos tales como el impuesto CO2/energía y el peaje urbano y
promoción del uso de los transportes públicos
- Cooperación e intercambio de información
- Planes nacionales y regionales
- Fondo de Desarrollo Regional de la CE
- Plan comunitario de medidas para el turismo
- Comité Consultivo de Turismo de la CE
1993-1995
ídem
A partir
de 1993
1993
A partir
de 1993
Antes de 1998
Antes de 1995
ídem
ídem
ídem
EM + AL
+ Industria
turística + CE
ídem
CE + EM
CE + EM
EM + CE
EM + CE +
Industria turística
AL + EM + CE
AL + EM + CE
AL + EM + CE
AL + EM + CE
Calidad de los servicios turísticos
- Promoción de nuevas formas de turismo respetuosas del medio ambiente
- Selección cuidadosa del alojamiento
- Sensibilización a favor del medio ambiente de los gestores de zonas turísticas
- Sensibilización a favor del medio ambiente de los habitantes y de los prestadores de
servicios en las zonas turísticas
- Folletos
- Formación de profesionales
- Proyectos piloto
- Formación y educación de profesionales e intercambio de las prácticas más correctas
A partir
de 1993
ídem
ídem
ídem
Industria + AL
ídem
ídem
EM + AL +
CE + Industria
RESUMEN
Conviene repetir, a estas alturas del documento, que el hecho de que se hayan seleccionado
unos sectores clave determinados no quiere decir que no deban participar otros agentes o
sectores: TODAS las empresas públicas y privadas deben asumir la responsabilidad que les
corresponda para que funcione la nueva estrategia y se ponga en práctica el Programa
general.
En el Cuadro 6 se resume el planteamiento de la estrategia con respecto a los principales
sectores seleccionados. En los capítulos que siguen a continuación se exponen
detalladamente los objetivos, metas y calendarios de reducción del impacto ambiental y
una amplia gama de instrumentos que habrá que utilizar para provocar los cambios en
tendencias y comportamiento.
Cuadro 6: El marco del programa respecto de los sectores seleccionados
Industria
Energia
Transportes
Agricultura
Turismo
Lucha integrada contra la Contaminación
- Permisos de funcionamiento
- Inventario de emisiones
- Eco auditorias
- Impuestos ecológicos
- Tecnologías limpias y de pocos residuos Reducción de la contaminación
- Objetivos específicos para CO2, SO2 y NOx
- Incentivos económicos y fiscales
- Eliminación segura de residuos nucleares
Vehículos y combustibles más limpios
- Valores límite de emisión
- Incentivos económicos y fiscales
- Ensayos de vehículos
- Reducción de la
evaporación
Agricultura ecológica
- Extensificación
- Reducción del uso de productos químicos
- Agricultura orgánica
- Información del
consumidor
- Incentivos económicos y fiscales
Turismo, usos del suelo e infraestructuras sostenibles
- Agua potable
- Aguas de baño
- Gestión de residuos
- Transporte sostenible
Impactos sectoriales
Menos residuos y mejor gestionados
- Inventario de residuos
- Incentivos económicos y fiscales
- Cisternas de depósito y retorno
- Normas rigurosas de eliminación
- Responsabilidad civil
Desarrollo de fuentes renovables de energía
- I+D y promoción de: energía de la biomasa, eólica, maremotriz, solar, hidráulica y
geotérmica (ALTENER)
Racionalización de infraestructuras
- Ordenación de las redes
- Elección entre medios de transporte
- Embotellamientos
- Comunicaciones
Política forestal
- Plantación sistemática
- Protección contra los incendios
- Explotación sostenible
Protección de zonas costeras, de los paisajes naturales, en los que ha intervenido el
hombre y en los edificados
- Desertización
- Patrimonio cultural
- Incendios forestales
- Senderos educativos
Recursos
Productos ecológicos
- Etiquetas ecológicas
- Normas de productos
- Información del consumidor
- Impuestos diferenciales
Reducción del consumo de energía
- Incentivos económicos y fiscales
- Información y educación del consumidor
- SAVE, THERMIE y JOULE
- Instrumentos reglamentarios
- Acuerdos voluntarios
Mejor comportamiento de los conductores
- Información y educación
- Incentivos económicos y fiscales
- Elección de los medios de transporte
- Gestión del tráfico
Desarrollo rural
- Control de la gestión del suelo
- Turismo rural
- Pesca fluvial
Más posibilidades de elección para el consumidor
- Más opciones
- Más información
- Temporada turística más escalonada
Conducta
N.B.: Los instrumentos indicados no son exclusivos de los sectores en los que aparecen: se
han incluido en los sectores en los que sus posibilidades son más evidentes.
 
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