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PRIMERA PARTE
POLÍTICA Y ESTRATEGIA EN FAVOR DEL MEDIO AMBIENTE Y EL
DESARROLLO SOSTENIBLE EN LA COMUNIDAD EUROPEA
CAPÍTULO 1
EL ESTADO DEL MEDIO AMBIENTE: LOGROS Y PERSPECTIVAS
No puede elaborarse ninguna estrategia para el futuro sin antes analizar la situación en
el pasado y en el presente. Coincidiendo con la publicación del V Programa se hará
público un Informe actualizado sobre el Estado del Medio Ambiente, que vendrá a reforzar
esa estrategia. Entre las principales conclusiones que pueden sacarse de ese Informe cabe
mencionar las siguientes:
- Contaminación atmosférica: Algo se ha avanzado por lo que se refiere a la reducción
de emisiones de dióxido de azufre y partículas en suspensión, plomo y CFC, pero
persisten o están apareciendo graves problemas, por un lado, en relación con algunos
«gases de invernadero» como, por ejemplo, el dióxido de carbono, los óxidos de
nitrógeno, el ozono y el metano y, por otro, con respecto a la calidad atmosférica,
sobre todo en las zonas urbanas.
- Contaminación acuática: Se han realizado progresos en relación con algunas fuentes
concretas de contaminación de las aguas continentales, pero esos avances están siendo
contrarrestados por el aumento de la contaminación procedente de fuentes difusas,
especialmente la agricultura. La calidad de las aguas está amenazada y aumenta la
eutrofización de las aguas marinas y continentales. No se están cumpliendo los objetivos
de la Directiva sobre aguas subterráneas, recursos sobre los que se ciernen cada vez más
amenazas como consecuencia de su explotación excesiva y de la contaminación. Por lo que
se refiere a las aguas del mar, se ha reducido en alguna medida la contaminación
provocada por ciertos residuos orgánicos, metales pesados y vertidos radiactivos, pero
persisten fuertes presiones sobre todo en la región mediterránea, el Mar del Norte y el
Mar Báltico.
- Degradación del suelo: Las Directivas sobre gestión de residuos y uso de lodos de
depuración de aguas residuales en agricultura, así como algunos aspectos de la Directiva
«Seveso» relativa a los riesgos de accidentes graves en determinadas actividades
industriales han contribuido en gran medida a la protección de los suelos. Sin embargo,
el uso excesivamente intensivo del terreno y el abuso de fertilizantes químicos,
plaguicidas y herbicidas, el drenaje y el aclareo están deteriorando el suelo y
provocando su contaminación, acidificación, desertización y erosión en muchas zonas.
- Conservación de la naturaleza: Pese a la Directiva sobre aves silvestres y los
Convenios de Bonn y Berna, se están ejerciendo cada vez más presiones sobre especies de
fauna y flora amenazadas o únicas y sobre sus hábitat. La agricultura intensiva es uno
de los principales causantes de la merma de la diversidad biológica. El desarrollo
económico y la erosión están provocando una degradación constante del litoral. Los
incendios forestales han devastado grandes superficies en la región mediterránea y cada
año se declaran nuevos brotes. Las presiones que ejercen el desarrollo del ocio y la
proliferación de segundas residencias que ello lleva aparejado están degradando las
zonas de montaña y las tierras altas.
- El medio ambiente urbano: Cada vez es más difícil conciliar la necesidad de satisfacer
las demandas en materia de comercio y transporte y el deseo de proporcionar un entorno con
la calidad de vida adecuada, y el resultado es la congestión, la contaminación, el
ruido, la degradación de las vías y lugares públicos y del patrimonio arquitectónico,
y una pérdida generalizada de comodidades.
- Gestión de residuos: A pesar de que desde 1975 se ha adoptado una serie de Directivas
sobre residuos en general, residuos tóxicos y peligrosos y traslados transfronterizos de
residuos peligrosos, la gestión del enorme flujo de residuos de la Comunidad no está en
absoluto bajo control. Las opciones de reciclado y reutilización sólo están en sus
preliminares en la mayoría de los sectores. Las deficiencias existentes en los acuerdos
sobre tratamiento de residuos constituyen una amenaza no sólo para el medio ambiente,
sino también para la realización del mercado interior.
Algunas tendencias preocupantes
El Informe sobre el Estado del Medio Ambiente pone también de manifiesto algunas
tendencias que, de no refrenarse, van a tener graves consecuencias en la calidad del medio
ambiente en su conjunto. Algunos ejemplos:
- Energía: En el año 2010 la demanda de energía va a aumentar en un 25 % si no varía
su ritmo de crecimiento actual, lo cual, a su vez, va a provocar un aumento del 20 % en
las emisiones de carbono en la Comunidad (año de referencia: 1987).
- Transporte: En el año 2000 va a haber un 25 % más de propietarios de vehículos y un
17 % más de kilómetros recorridos con ellos (año de referencia: 1990).
- Agricultura: Entre 1970 y 1988 el consumo de fertilizantes aumentó en un 63 %.
- Residuos: En los últimos cinco años el volumen de residuos municipales ha aumentado en
un 13 % a pesar de que se recicla cada vez más papel, vidrio y plásticos.
- Agua: Entre 1970 y 1985 el índice de consumo de agua en la Comunidad aumentó en un 35
%.
- Turismo: En el año 2000 el turismo va a aumentar en un 60 % (año de referencia: 1990).
Necesidad de un impulso mayor
El IV Programa comunitario anterior y sus medidas de desarrollo han sido muy importantes
desde el punto de vista oficial y jurídico, y han provocado objetivamente algunas mejoras
medioambientales. Además, muchas de las medidas decididas hasta ahora tienen todavía
camino por recorrer antes de producir efectos sobre el estado general del medio ambiente.
No obstante, ya sea porque no ha habido tiempo suficiente para poder observar todos sus
resultados o porque no se han aplicado plenamente en toda la Comunidad, muchos de los
instrumentos con que se cuenta actualmente no están haciendo frente como deberían a los
niveles actuales de degradación ecológica. Es más, la mayoría de ellos no habían sido
elaborados para soportar la carga adicional que se prevé van a crear el desarrollo de la
actividad económica consecuencia del mercado interior, las demandas de energía,
transportes y demás que ello va a llevar aparejado, y los cambios que se están
produciendo en Europa central y oriental.
Ha llegado el momento de que la política comunitaria de medio ambiente pase a una
velocidad superior.
 
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