Dictamen del Comité Económico y Social sobre la «Comunicación de la Comisión - Energía para el futuro: fuentes de energía renovables - Libro Verde para una estrategia comunitaria»
DOCE  206/C, del 09-97 

PREÁMBULO

El 26 de noviembre de 1996, de conformidad con el artículo 198 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la Comisión decidió consultar al Comité Económico y Social sobre la comunicación mencionada.

La Sección de Energía, Asuntos Nucleares e Investigación, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 2 de abril de 1997 (Ponente: Sr. Morgan).

En su 345º Pleno (sesión del 24 de abril de 1997), el Comité Económico y Social ha aprobado por 40 votos a favor, 1 voto en contra y 1 abstención el presente Dictamen

1. Introducción.  

1. El Comité Económico y Social acoge favorablemente el Libro Verde. En sus dos dictámenes sobre La política energética comunitaria, y el Libro Verde «Por una política energética de la Unión Europea», el CES ya formuló sus opiniones respecto a la importancia estratégica del sector de las fuentes de energía renovables.

2. El Libro Verde consta de dos partes:

- en los cinco primeros capítulos se presentan la situación y las ventajas de las fuentes de energía renovables y los obstáculos a un uso más extendido de las mismas en el mercado;

- en el sexto y último capítulo se expone la estrategia de la Comisión dirigida a aumentar la proporción de las fuentes de energía renovables y se plantean las preguntas estratégicas a las que se insta al CES a responder.

3. El presente dictamen se divide en tres partes:

- en el punto 2 se presenta la posición de la Comisión y se da la opinión del CES sobre los principales puntos;

- en el punto 3 se contesta a las preguntas estratégicas de la Comisión;

- el punto 4 contiene el resumen y las conclusiones.

2. Posición de la Comisión 

1. Antecedentes
1.1. La situación actual de la Unión Europea en el ámbito de la energía requiere una gestión eficaz de todos los recursos disponibles con el fin de alcanzar los objetivos comunitarios. Una combinación de combustibles equilibrada, en la que todas las fuentes de energía adecuadas desempeñan el papel que les corresponde, es fundamental para apoyar un crecimiento económico sostenible. Las fuentes de energía renovables son actualmente objeto de una explotación irregular e insuficiente en la Unión Europea. 

1.2. Las energías renovables son formas de energía no consumibles, en particular la energía hidroeléctrica, eólica y solar (tanto térmica como fotovoltaica), la biomasa y la energía geotérmica. Los residuos urbanos y otros residuos orgánicos, aunque consumibles, también suelen clasificarse como fuentes de energía renovables. La lista de energías renovables incluye además una serie de tecnologías aún en vías de experimentación o de demostración de su viabilidad económica, como la energía de las olas, de las mareas y de rocas calientes y secas.

1.3. La promoción de las fuentes de energía renovables ha sido durante mucho tiempo un objetivo central de la política energética comunitaria, cuyos tres objetivos principales son el aumento de la competitividad, la seguridad de suministro y la protección del medio ambiente. La promoción de las fuentes de energía renovables se considera, entre otras políticas, un elemento importante en la consecución de estos objetivos.

1.4. Son varias las razones que justifican una estrategia en el ámbito de las fuentes de energía renovables:

1.4.1. En primer lugar, si no se establecen objetivos ni se elaboran políticas de apoyo, las fuentes de energía renovables no aportarán una contribución significativa al balance energético de la Comunidad.

1.4.2. Un marco estable a largo plazo para el desarrollo de las energías renovables, que abarque los aspectos políticos, legislativos, administrativos, económicos y comerciales, constituye la mayor prioridad para los agentes económicos implicados en el desarrollo de las energías renovables. 

1.4.3. Europa es en buena medida el líder mundial en el sector de las tecnologías de las energías renovables. 

1.4.4. Sólo podrá mantenerse y mejorarse una sólida posición competitiva en el mercado mundial gracias a un mercado interior de importancia y en crecimiento. Una estrategia claramente definida mantendrá y reforzará la posición de la industria de la Unión Europea en este sentido.

1.4.5. Una política de fomento de las energías renovables requerirá iniciativas generales que abarquen un amplio abanico de competencias comunitarias como la agricultura, asuntos exteriores, investigación y desarrollo tecnológico (demostración incluida), fiscalidad y política regional y ambiental. 

1.5. El Libro Verde objeto de examen constituye el primer paso importante en el establecimiento de dicha estrategia en el ámbito de las fuentes de energía renovables. Incluye la filosofía política relativa a estas fuentes de energía y esboza los ámbitos en los que podrían llevarse a cabo nuevas iniciativas.

2. La situación actual: «El potencial de las fuentes de energía renovables es objeto de una explotación irregular e insuficiente en la Unión Europea» 

2.1. El potencial técnico no explotado es particularmente significativo en lo que se refiere a la biomasa, incluidos los cultivos energéticos, la energía eólica y la solar. 

2.2. Las grandes diferencias existentes entre Estados miembros obedecen en parte a las diferentes condiciones geográficas y climáticas. La estructura industrial y las políticas energéticas a nivel nacional desempeñan un papel importante. A modo de ejemplo de los resultados de los incentivos políticos positivos en el ámbito de las energías renovables, cabe señalar que el 70 % de la capacidad eólica total instalada en la UE se encuentra en Alemania y Dinamarca. 

2.3. La hidroelectricidad a gran escala domina la actual combinación energética renovable. 2.2.4. La biomasa incluye los residuos de la agricultura y la silvicultura, los cultivos energéticos y los biocombustibles. Los residuos forestales constituyen en la actualidad el componente más importante, en particular los troceados de madera (incluidos los aglomerados manufacturados). No existe aún un mercado consolidado de cultivos energéticos. Los biocombustibles, principalmente aceite de colza y bioetanol, cuentan con un pequeño mercado en algunos Estados miembros. 

2.5. La energía eólica es actualmente, en algunos Estados miembros, la fuente de producción de electricidad de mayor crecimiento. 

2.6. La tecnología de calefacción térmica solar está desarrollada prácticamente en su totalidad. Es competitiva en comparación con la calefacción eléctrica, especialmente en las regiones meridionales de la UE. La energía solar fotovoltaica es la tecnología energética renovable más prestigiosa, aunque su coste sigue siendo considerablemente superior al de la electricidad generada a base de combustibles convencionales.

2.7. La energía generada a partir de residuos representa un recurso energético de creciente importancia. Se espera que las mejoras en la reutilización y el reciclado reduzcan los volúmenes de eliminación de residuos en el futuro. 

2.8. La energía geotérmica representa una parte ínfima de la energía renovable en la UE. 

2.9. En cuanto a la energía maremotriz y de las olas, encierra un potencial considerable.

2.10. Muchas tecnologías renovables requieren un escaso o nulo esfuerzo de I+D para ser competitivas. La clave para una mayor penetración de mercado es la superación de los obstáculos y las imperfecciones del mercado. Para estas tecnologías, entre las cuales cabe citar la solar pasiva, la biomasa, los residuos, la hidroelectricidad a pequeña escala, las turbinas eólicas terrestres y la geotérmica convencional, los principales incentivos políticos han de ser medidas de habilitación del mercado. La energía fotovoltaica, las granjas eólicas extra costeras y los cultivos energéticos requieren nuevos esfuerzos de I+D, con especial énfasis en la fase de demostración, mientras que las energías de las mareas, de las olas y de rocas calientes y secas necesitan una investigación de carácter más básico. 

2.3. Penetración de mercado - previsiones: «Las fuentes de energía renovables pueden aportar una importante contribución al consumo energético final de la UE» 

2.3.1. El documento «Energía europea de aquí al año 2020» presenta las más recientes previsiones energéticas a largo plazo publicadas por la Comisión Con objeto de ilustrar los efectos potenciales de iniciativas políticas específicas en el ámbito de las fuentes de energía renovables, la Comisión ha realizado este ejercicio con el estudio TERES II, en el que se desarrollan diferentes hipótesis. 

2.3.2. La última hipótesis elaborada en el marco de TERES II está basada en las «Políticas de mejores prácticas», según las cuales las políticas más efectivas hasta la fecha en el fomento del uso de las fuentes renovables se aplican a nivel de la UE. Cabe citar principalmente entre las mismas: 

- programas gubernamentales centrados en la comercialización de las tecnologías energéticas renovables y la mejora de los sistemas de planificación local; - un incremento de la I+D que conduzca a una reducción de costes del 20 %; 

- un aumento del suelo disponible para cultivos energéticos en un 25 % y subvenciones a la retirada del 12 % de la tierra destinada a la producción de alimentos garantizadas hasta el año 2000, y 

- la internalización de los costes externos de los ciclos de combustible tradicionales. 

2.3.3. El volumen global de energía renovable con arreglo a los supuestos políticos incluidos en la hipótesis «Políticas de mejores prácticas» representa el 12,5 % del consumo interior bruto en el año 2010. Cabe comparar este porcentaje con los del 5 % en 1990 y 5,4 % en 1994. Si se reconoce que la proporción de la hidroelectricidad a gran escala quizás no tenga un gran potencial de crecimiento, se comprende el enorme desafío que representa la hipótesis «Políticas de mejores prácticas». 

2.3.4. A menos que se establezcan incentivos específicos, no cabe esperar que se explote el gran potencial de la energía renovable. 

2.4. Ventajas de las fuentes de energía renovables: «Estas fuentes contribuyen al logro de los objetivos de la Comunidad en materia de política energética, la protección del medio ambiente, la creación de empleo y el desarrollo regional» 

2.4.1. La Comisión considera que un mayor uso de las fuentes de energía renovables, como consecuencia de una estrategia global, proporcionará una serie de ventajas para el sector de la energía y para la economía: 

2.4.2. Protección del medio ambiente 

2.4.2.1. Son importantes los problemas ambientales directamente ligados al uso de combustibles fósiles que se han hecho patentes en los últimos años, en particular los problemas relacionados con las emisiones de CO2 y el cambio climático. Un mayor uso de la energía nuclear no contribuye sino mínimamente a la resolución de estos problemas, dado que no son muchos los Estados miembros que han optado por este tipo de energía. La actual combinación energética global es incompatible con las necesidades a largo plazo del desarrollo sostenible. 

2.4.3. Seguridad de suministro 

2.4.3.1. Las energías renovables son, por definición, no consumibles. Un mayor nivel de explotación de su potencial puede mejorar la seguridad del suministro.

2.4.4. Competitividad

2.4.4.1. Existen sólidas razones para promover las energías renovables atendiendo al tercer objetivo de la política energética comunitaria, es decir, reforzar la competitividad general de la industria europea. El Libro blanco de la Comisión sobre Crecimiento, competitividad y empleo sostiene que las tecnologías limpias son una clave para la prosperidad económica futura y que el actual sistema impositivo general no conduce a una óptima asignación de recursos. Sobre esta base, y ante la perspectiva de una futura internalización del coste externo, las energías renovables podrían aportar una poderosa contribución a un sistema energético europeo sostenible y competitivo.

2.4.4.2. Otro aspecto importante es el crecimiento potencial de la industria energética renovable europea. A escala mundial, el potencial de crecimiento del mercado energético renovable, en particular en los países en desarrollo, es impresionante y ha sido calculado en más de 1700 billones de ecus en el año 2020. Para incrementar su cuota de mercado de exportación, es fundamental que la industria comunitaria pueda expandirse en sus mercados interiores.

2.4.5. Desarrollo regional, cohesión económica y social y empleo

2.4.5.1. Las energías renovables son energías locales. La producción de calefacción y energía renovables y la instalación de centrales energéticas renovables son, en muchos casos, independientes de la existencia de una infraestructura. Muchas de las regiones menos desarrolladas cuentan con un buen potencial de recursos energéticos renovables. El fomento de las energías renovables es, pues, un elemento esencial de la política regional.

2.4.5.2. Brinda oportunidades de creación de empleo y desarrollo del sector de las PYME.

2.4.5.3. El turismo ofrece excelentes posibilidades para un uso más extendido de las fuentes de energía renovables, precisamente porque las regiones turísticas deben preservar su medio ambiente. En términos generales, un mayor uso de las fuentes de energía renovables puede ser una interesante alternativa a la producción de energía tradicional en las zonas turísticas.

2.5. Problemas que han de afrontarse: Una serie de obstáculos impiden un uso más extendido de las energías renovables

2.5.1. La limitada penetración en el mercado de las fuentes de energía renovables puede atribuirse en buena medida a la falta de voluntad política para suprimir los obstáculos a una mayor utilización de las energías renovables:

2.5.2. Obstáculos ligados al coste

2.5.2.1. El coste derivado del despliegue de las energías renovables constituye un obstáculo fundamental a una mayor penetración de estas energías en el mercado. Una óptima introducción de las fuentes de energía renovables puede depender de la internalización de los costes externos de las fuentes de energía no renovables. Los estudios muestran que las energías renovables tendrían una cuota de mercado mucho mayor, aun en el estado actual de las tecnologías, si, por ejemplo, el precio de los combustibles fósiles reflejara los costes totales de las externalidades, sobre todo el coste derivado de la protección del medio ambiente.

2.5.3. Obstáculos técnicos y no técnicos

2.5.3.1. La actitud de los financieros es negativa. Entre los principales obstáculos financieros comunes a la mayoría de los proyectos renovables cabe citar los prolongados períodos de amortización al nivel actual de precios. Sin indicaciones claras de la evolución a largo plazo, los inversores y las instituciones financieras son incapaces de tener una visión a largo plazo de los proyectos. Suelen sobrestimarse, por tanto, los riesgos (tanto técnicos como comerciales) percibidos por las instituciones financieras, los inversores, los compradores de equipo, los consumidores, etc.

2.5.3.2. La información, la sensibilización y la experiencia en relación con las energías renovables no están repartidas uniformemente en el conjunto de la UE.

2.5.3.3. Las actitudes negativas hacia las energías renovables están muy extendidas entre las compañías nacionales de producción de electricidad, particularmente en los monopolios.

2.5.3.4. La conexión a las redes de electricidad centralizadas plantea problemas tanto técnicos como económicos. Un problema de determinadas energías renovables conectadas a la red, especialmente la eólica y la solar, es la variabilidad de suministro diurno y estacional.

2.5.3.5. En el sector del transporte, los biocombustibles requieren una infraestructura adecuada.

2.5.3.6. Los requisitos técnicos de las fuentes de energía renovables no conectadas a la red también crean obstáculos. La normativa en materia de edificación no suele tener en cuenta los requisitos específicos necesarios para las instalaciones de las fuentes de energía renovables. Las normas de calidad relativas al rendimiento técnico de los productos de consumo, como el calentamiel1to térmico solar del agua, aumentarán la confianza del público, que es fundamental para la comercialización a gran escala. La falta de armonización técnica crea graves obstáculos a los intercambios de tecnologías renovables.

2.5.3.7. Como los proyectos energéticos renovables suelen localizarse en zonas próximas a los recursos, donde no son frecuentes los proyectos energéticos, pueden enfrentarse a la oposición de los habitantes por razones de índole ambiental.

2.6. Opinión del CES sobre la posición de la Comisión

2.6.1. El CES acoge favorablemente el Libro Verde y apoya la afirmación según la cual la actual combinación global de energía es incompatible con un desarrollo sostenible. No obstante, aunque respalda globalmente la posición de la Comisión, el CES desea formular una serie de observaciones específicas:

2.6.2. Aunque Europa es en buena medida el líder mundial en el sector de las tecnologías de las energías renovables, los Estados Unidos, Japón e Israel están realizando considerables inversiones e investigaciones orientadas hacia el mercado. Las empresas estadounidenses tienen como claro objetivo el Tercer Mundo. Coincidimos con la Comisión en que la UE debería seguir siendo el líder mundial en el sector de las tecnologías de las energías renovables, pero no pensamos que la Unión pueda mantener su posición sin un programa como el que propone el Libro Verde. Son vitales, en particular, los programas de apoyo de las exportaciones de tecnologías de las energías renovables.

2.6.3 . Aunque las hipótesis TERES II se han elaborado hasta el año 2020, el horizonte del Libro Verde acaba en el año 2010. Si bien comprendemos las dificultades que se plantean a la hora de elaborar previsiones económicas en relación con la energía renovable, consideramos que el programa de acción elaborado por la Comisión debería evaluarse a más largo plazo. Partiendo de la base de una contribución elevada para mediados del siglo XXI, se justifican la mayoría de las medidas propuestas en el Libro Verde para mejorar la penetración de estas tecnologías a corto plazo.

2.6.4. Las energías renovables deberían contribuir a fomentar un desarrollo sostenible. Cada tipo de producción y utilización de energía tiene un impacto sobre el medio ambiente. Los efectos de los diferentes tipos de energías renovables sobre el medio ambiente varían considerablemente, tanto en lo que respecta a su naturaleza como a su magnitud. Para contribuir a un desarrollo sostenible es preciso elaborar un balance medioambiental específico para cada tecnología de energía renovable. A la hora de evaluar las repercusiones medioambientales de cada tecnología renovable, es importante tener en cuenta el incremento del efecto invernadero. De esta forma, podría darse prioridad al fomento de las energías renovables cuyo balance medioambiental fuera especialmente positivo y que, en consecuencia, fueran capaces de ofrecer una alternativa energética más limpia a los combustibles fósiles.

2.6.5. El CES considera que la internalización de los costes externos es un ejercicio complejo. No es necesario proceder a un aumento global de los impuestos sobre la energía. Lo que sí se necesita para agilizar la penetración de las energías renovables en el mercado es un sistema de incentivos financieros. De forma general, estos incentivos deberían establecerse a nivel nacional, siempre y cuando no implicaran distorsiones en el mercado interior, pero también deberá tenerse en cuenta su coordinación dentro de la Unión, a fin de poder crear unas condiciones de mercado estables y previsibles para las empresas relacionadas con los productos y servicios energéticos, sus inversores y sus clientes.

2.6.6. La conexión a las redes de electricidad centralizadas plantea problemas tanto técnicos como económicos.

2.6.6.1. Actualmente estos problemas no son muy graves, debido a que por la escasa incidencia de la energía conectada a las redes procedente de fuentes renovables se puede integrar fácilmente en el margen de error normal. En cambio, no sería posible integrar unos volúmenes muy variables dentro de las prácticas actuales de programación de las redes. Ello significa que deberán desarrollarse paralelamente, por una parte, tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía y, por otra, aplicaciones para la energía renovable en entornos autónomos. Las tecnologías avanzadas de almacenamiento son fundamentales para el desarrollo de las fuentes de energía renovable, por lo que cabría esperar su apoyo por el Quinto Programa Marco.

2.6.6.2. En países en desarrollo de clima templado, las fuentes de energía eólica y fotovoltaica ya son económicamente viables y pueden utilizarse con independencia de la red que debe construirse para suministrar la energía generada por combustibles fósiles. Por las razones mencionadas anteriormente, la energía renovable comercial no está aún económicamente explotada en los países en desarrollo con redes existentes. Ello significa que, a corto y medio plazo, también debería darse prioridad al fomento del mercado de la energía renovable en los países en desarrollo.

2.6.7. A fin de equilibrar el acento puesto en los países en desarrollo, como se menciona en el punto 2.6.6.2, la acción más eficaz a corto y medio plazo en el mundo desarrollado consistiría sin lugar a dudas en fomentar la eficiencia energética. Teóricamente, y en el estado actual de los conocimientos técnicos, las medidas de eficiencia energética son más rentables que cualquier fuente de energía renovable. Es necesario centrarse en la gestión de la demanda y, paralelamente, buscar nuevas fuentes de energía. El apoyo financiero a las medidas de eficiencia energética debería equilibrarse con inversiones en otras energías, al objeto de reflejar la reducción relativa de los combustibles fósiles realizable a corto y a medio plazo. Por ello, se aprueba la inclusión entre las prioridades propuestas para el Quinto Programa Marco de la gestión racional de la energía.

2.6.8. Otra de las razones para seguir fomentando el ahorro de energía es que aún falta mucho para que la energía renovable sea rentable. Aunque el coste de varias fuentes de energía renovables se aproxima al de la electricidad generada por combustibles fósiles, cabe esperar una mejora de la eficiencia de la energía generada por combustibles fósiles, para que siga bajando el precio de la electricidad generada por este tipo de combustible. La reducción del precio de los combustibles fósiles se está consiguiendo gracias a la tecnología, la introducción de nuevos combustibles (gas) y la reducción de los costes organizativos derivada de la introducción de la competitividad en la industria del suministro. En consecuencia, el precio de la energía renovable podría ser durante un tiempo un objetivo fluctuante, y el programa de I+D previsto para mejorar la tecnología en el sector de la energía renovable podría verse recortado para poder seguir manteniendo la mejora de la eficiencia de los combustibles fósiles.

2.6.9. El Libro Verde no presta suficiente atención a los consumidores.

2.6.9.1. Concretamente, en el caso de las fuentes de energía locales potencialmente no conectadas a la red el desafío consiste en informar al público de lo que puede realizarse y suscitar su confianza en la fiabilidad y disponibilidad de la energía renovable. La instalación y puesta en funcionamiento de tejados con paneles solares o sistemas de calefacción para piscinas debería convertirse en algo tan corriente como la de un frigorífico. Una política de precios, unida a la concesión de incentivos financieros, debería ser suficiente para decidir a una primera serie de clientes a optar por estas energías. Cuando haya entrado un número suficiente de clientes en el mercado, éste podrá seguir creciendo con su propio impulso. Esto es lo que debería suceder si los programas de energía renovable se centran en clientes particulares y empresas.

2.6.9.2. De la misma manera que en varios países comunitarios se han creado agencias cuyo objetivo consiste en fomentar el ahorro de energía en el mercado, deberían tomarse medidas para fomentar la demanda de energía renovable. La función de estas agencias para la energía renovable consistiría en educar al público y a los comerciantes y profesiones intermediarias que desempeñan un papel fundamental, como los fontaneros, electricistas, constructores y arquitectos.

2.6.9.3. Otra forma de aumentar la demanda sería a través de programas en el sector de la contratación pública.

2.6.10. Una última observación sobre las tesis de la Comisión es que no se reconocen en ellas los problemas de escala en cl sector de la energía renovable: los problemas crecen de forma exponencial a medida que aumentan los volúmenes. Sirvan de ejemplo el impacto de la variación de los volúmenes de electricidad sobre la red, las repercusiones de los cultivos energéticos intensivos en amplias superficies agrícolas y el impacto de las explotaciones eólicas sobre el medio ambiente.

 3. La estrategia de la Comisión 

3.1. Elementos de la estrategia La estrategia de la Comisión consta de cuatro elementos: 

3.1.1. El primer objetivo consiste en aumentar de forma clara, ambiciosa pero realista la contribución de la energía renovable en el balance energético de la Comunidad. 

3.1.2. En segundo lugar, se propone fortalecer la cooperación entre Estados miembros en el ámbito de la energía renovable. 

3.1.3. En tercer lugar, se sugiere reforzar las políticas comunitarias relacionadas con el desarrollo de las fuentes de energía renovables. 

3.1.4. El cuarto elemento de la estrategia consiste en reforzar la evaluación y el control de los progresos realizados en la vía hacia la consecución de los objetivos. 

3.2. 0bjetivos 

3.2.1. La Comisión considera que un objetivo para la contribución de las fuentes de energía renovables puede resultar un instrumento político útil y contribuir a orientar las acciones. La cuestión que se plantea es la conveniencia de fijar un nuevo objetivo indicativo comunitario para el año 2010 y, en caso afirmativo, a qué nivel. Algunos Estados miembros han fijado ya sus propios objetivos. El CES considera que sería útil fijar un objetivo indicativo a nivel de la UE. No obstante, muchas fuentes de energía renovables representan formas alternativas de generar electricidad, que es una energía cuyas aplicaciones en el transporte son limitadas, especialmente en el transporte aéreo, y para la cual los procesos industriales requieren una gran cantidad de calor de alta temperatura. Por lo tanto, se puede fijar un límite superior para los objetivos. Sin embargo, aunque se podrían fijar objetivos para los Estados miembros, ello no tendría sentido porque 

(a) estos objetivos no serían vinculantes para los Estados miembros y 

(b) son muy grandes las diferencias entre Estados miembros en lo que respecta a las energías renovables. 
Como se indica más adelante, defendemos la fijación de objetivos para las diferentes tecnologías relativas a la energía renovable. Esto sí tendría sentido, teniendo en cuenta 

(a) la evolución de cada tecnología, 

(b) la eficacia del apoyo de la UE y del Estado miembro, 

(c) la seguridad de suministro, 

(d) la competitividad internacional y 

(e), si fuera necesario, podría evaluarse el éxito de las exportaciones de tecnología. 
El CES está de acuerdo con la Comisión en que «la incapacidad de incrementar la cuota de las energías renovables tendrá efectos adversos en otros objetivos políticos importantes, en particular la seguridad de suministro, la cohesión económica y social y, al menos a medio y largo plazo, la competitividad económica.»

 3.2.2. La Comisión está recabando opiniones sobre la conveniencia de fijar un objetivo indicativo para la contribución de las fuentes de energía renovables al consumo energético interior bruto que vaya más allá del objetivo actual para el año 2005, sobre la base de que un objetivo ambicioso, aunque realista, para el año 2010 supondría un estímulo útil para la política y centraría la atención de los responsables de la toma de decisiones. El CES considera que sería útil fijar un objetivo de este tipo. 

3.2.3. La Comisión considera que en esta fase crítica del desarrollo de las energías renovables es necesario un gran esfuerzo político proactivo para obtener resultados mensurables. Una duplicación de la contribución de las energías renovables al consumo energético interior bruto en el año 2010, equivalente aproximadamente al 12%, podría constituir un objetivo ambicioso pero realista. Es éste un requisito mínimo si, tal como se prevé hasta el año 2020, se reduce la contribución de la energía nuclear. 

3.2.3.1. Puesto que la cuota actual de las energías renovables, próxima al 6%, incluye la hidroelectricidad a gran escala, cuyo potencial de desarrollo en la Unión Europea es limitado, la duplicación del nivel actual de producción de energía a partir de otras fuentes requeriría un incremento significativo del uso de otras energías renovables. 

3.2.3.2. El cuadro 1 muestra el desarrollo de las diferentes tecnologías según la hipótesis de mejores prácticas del estudio TERES II. Indica el resultado esperado de una hipótesis basada en las «Políticas de mejores prácticas», con la que se alcanzaría una cuota global de penetración de energías renovables del 12,51%. 

3.2.3.3. En el cuadro 2 se compara la extrapolación al ano 2010 de la hipótesis basada en las políticas actuales con la hipótesis de mejores prácticas. En la primera hipótesis, los Estados miembros mantendrían su apoyo de las energías renovables en sus niveles actuales, y no se adoptaría ninguna de las medidas adicionales contempladas en el Libro Verde. Para los dos resultados indicados en el cuadro 2, es evidente que las mejores prácticas no darían resultados muy diferentes de los obtenidos con una serie de tecnologías establecidas, como la hidroelectricidad a gran escala. Parece que las tecnologías señaladas con un (*) darían buenos resultados con las políticas actuales, pero mejores aún con las políticas de mejores prácticas. Las tecnologías señaladas con (**) no parecen viables si se mantienen las políticas actuales y necesitarían el apoyo de las mejores prácticas para realizar progresos sostenibles. Se indica asimismo el resultado de las mejores prácticas para el año 2020 porque pone en evidencia el potencial de desarrollo ulterior de determinadas tecnologías, como la eólica, fotovoltaica, energía maremotriz, cultivos forestales, energía térmica solar y etanol/biodiesel. 

3.2.3.4. Las tecnologías sin (*) ni (**) parecen tener una evolución razonable si se mantienen las políticas actuales. Aunque aún podría mejorarse su penetración parece conveniente centrarse en las tecnologías que requieran un apoyo de las mejores prácticas. Conviene también señalar que las tecnologías basadas en los residuos (gas de vertedero, residuos urbanos, residuos industriales, residuos agrícolas y forestales) están directamente afectadas por la legislación medioambiental existente. 

CUADRO 1 Nota: cuadro suprimido 

3.2.3.5. El logro del objetivo de penetración del 12% para 2010 propuesto por la Comisión depende claramente del éxito de las principales tecnologías a nivel nacional. En lugar de centrar el objetivo en países, habría que hacerlo en tecnologías. De hecho, el logro de los objetivos previstos para todas las tecnologías clave mencionadas en el cuadro 2 depende de un número reducido de países. No sería pues irrazonable determinar los países que, según las previsiones, serán los líderes para las tecnologías clave en el año 2010, como se indica en el cuadro 3. 

3.2.3.6. En opinión del CES, el objetivo del 12% puede representar un desafío, pero podrá alcanzarse si se consigue fomentar con éxito el crecimiento de cada tecnología. Un examen más detenido del cuadro 3 parece indicar que hay margen para aumentar el compromiso de algunos Estados miembros con relación a estas nuevas tecnologías, por ejemplo, la participación del Reino Unido en la energía eólica y la de Grecia en la energía solar. 

3.2.4. Además de las opiniones relativas a un objetivo general para la penetración de las energías renovables, la Comisión también está interesada en recabar opiniones sobre el establecimiento de sub objetivos para cada una de las fuentes renovables, así como para la contribución de los diferentes sectores, como la electricidad y la producción de calor. En cualquier caso, ha de quedar claro que todas las propuestas eventuales de objetivos serían metas a las que se aspira, sin ninguna fuerza jurídica. El CES considera que convendría fijar sub objetivos, teniendo en cuenta en particular las observaciones formuladas en el punto

 3.2.3. CUADRO 2 Nota: cuadro suprimido 

CUADRO 3 Nota: cuadro suprimido 

3.3. Fortalecimiento de la cooperación entre los Estados miembros 

3.3.1. La Comisión considera que el logro del incremento significativo de la cuota de las energías renovables requiere el pleno compromiso de los Estados miembros a nivel nacional, regional y local. La cuestión que se plantea es cuáles deberían ser los puntos de referencia para la armonización de las iniciativas nacionales. 

3.3.2. El CES considera que esta cuestión se ha tratado en la Propuesta de Decisión del Consejo relativa a la organización de la cooperación en torno a los objetivos energéticos acordados a nivel de la Comunidad. Ha emitido un dictamen separado sobre esta propuesta, en el que se respalda el propósito de la Comisión. 

3.3.3. El CES destaca la necesidad de una cooperación entre los diferentes países, cuyas principales ventajas serían: 

(a) la creación de un mercado comunitario para cada tecnología, 

(b) la armonización de las normas y de los reglamentos entre los Estados miembros y los candidatos a la adhesión, y 

(c) la creación de infraestructuras comunes, por ejemplo para los nuevos combustibles y las nuevas fuentes de energía para el transporte por carretera. 

3.4. Fortalecimiento de las políticas comunitarias 

3.4.1. Mercado interior 

3.4.1.1. La creación de un mercado interior de la energía es ul1a de las máximas prioridades de la Comunidad. La Comisión ha determinado una serie de medidas que pueden considerarse en este contexto: 

3.4.1.2. Créditos a las energías renovables Podría considerarse la idea de que un porcentaje determinado de las necesidades de un Estado miembro en materia de electricidad fuera cubierto por las energías renovables, y que se impondría a cada proveedor de electricidad con unas obligaciones individuales intercambiables a través de un sistema de «créditos para las energías renovables». El CES considera que merece tenerse en cuenta esta propuesta, siempre y cuando cada Estado miembro tenga libertad para adoptar esta idea teniendo en cuenta su situación específica y sus objetivos propios en el ámbito de las energías renovables. 

3.4.1.3. Internalización de costes y armonización fiscal 

3.4.1.3.1. Según la Comisión, la armonización fiscal puede desempeñar un papel esencial en la garantía de un funcionamiento correcto del mercado interior y es de primordial importancia para acelerar la introducción de las energías renovables. 

3.4.1.3.2. En opinión del CES, no sería conveniente aumentar los impuestos sobre el carbono aplicables a los carburantes destinados al transporte, porque el nivel impositivo de los precios de los combustibles es ya elevadísimo. Efectivamente, cuanto más elevado sea el impuesto con relación al precio del petróleo, mayor será el riesgo de que los países productores tiendan a aumentar los precios. Consideramos, por el contrario, que el acento debería ponerse en la eficiencia del combustible, en sistemas alternativos de energía y en futuras estrategias para el transporte. 

3.4.1.3.3. En lo que respecta al coste de la energía, calefacción y luz generadas por el gas y la electricidad, no es necesario introducir impuestos sobre el carbono para apoyar el desarrollo de las tecnologías de energías renovables. El CES aboga por la concesión de incentivos fiscales a los productores y consumidores con el fin de fomentar un mayor uso de la energía renovable. Pensamos que no sería necesario establecer impuestos sobre la mayor parte de la energía producida para brindar la posibilidad de reducir los impuestos sobre el pequeño porcentaje de la energía procedente de las fuentes renovables. Nuestro análisis de las tecnologías clave presentado en el punto

3.2.3 muestra que los volúmenes de que se trata son insignificantes para las tecnologías que más apoyo necesitan. Por lo tanto, cualquier incentivo fiscal o ayuda de otro tipo concedida a estas tecnologías no tendría efectos tangibles sobre el mercado en su conjunto. El coste de estos incentivos sería reducido y no implicaría un aumento importante de otros impuestos con fines compensatorios. Por otra parte, como no se necesitaría un aumento general de los impuestos sobre la energía, se controlarían los costes globales para la economía. En el año 2010, las nuevas tecnologías clave (señaladas anteriormente con * y **) no representarán el 12% de toda la energía sino más bien el 2 o el 3%.

 3.4.1.3.4. El CES desea señalar asimismo que la liberalización del mercado interior de la energía significa que ya no se podrá ocultar el verdadero coste de las diferentes fuentes de energía. En la actualidad, muchos países están internalizando los costes externos globales del combustible nuclear, debido a la necesidad de pagar los costes implicados por el cierre definitivo. Las consecuencias de esta tendencia para las energías renovables son que el coste de su promoción no debería estar integrado en el precio de otros combustibles, sino que se debería sufragar abiertamente.

 3.4.1.4. Ayudas de Estado En los últimos años, la Comisión ha tratado un creciente número de casos de ayudas de Estado en el ámbito de las energías renovables. Tal como prevé el Libro Blanco Una política energética para la Unión Europea, la Comisión, en el marco de la revisión de las directrices actuales, examinará la necesidad de adaptaciones adecuadas para las energías renovables y su contribución a los objetivos de política energética. El CES considera que las ayudas de Estado, en sus diferentes formas, son aceptables siempre y cuando fomenten el crecimiento de las energías renovables y no conduzcan a distorsiones en el mercado de la energía renovable. Actualmente, la ayuda a las energías renovables sólo provocaría leves distorsiones en el mercado interior de la energía, que resultarían insignificantes y deberían tolerarse en aras del desarrollo de estas energías. El Comité favorecería, en particular, los incentivos destinados a las inversiones en el sector de las energías renovables. 

3.4.1.5. Normalización Las normas europeas en materia de energías renovables sirven el doble objetivo de facilitar la introducción de nuevas tecnologías en el mercado interior y de impulsar la confianza en estas tecnologías. Este segundo aspecto reviste especial importancia en este ámbito. Se están preparando normas en la materia. El CES considera que es urgente llevar a cabo la normalización. Insta a la Comisión a que entable una consulta pro activa de la industria. Las normas internacionales son muy importantes para el desarrollo del comercio de exportación en el sector de las energías renovables, y la Unión Europea debe tomar la iniciativa en la materia. 

3.4.1.6. Demanda de los consumidores La Comisión ha determinado una serie de medidas dirigidas a permitir a las fuentes de energía renovables desempeñar un papel adecuado en el mercado interior de la energía. En términos generales, el Comité apoya estas medidas, que están dirigidas principalmente a los productores, pero considera que no se presta suficiente atención a los consumidores en el Libro Verde. Recomienda por tanto que los Estados miembros procedan a la creación o al refuerzo de agencias de consumidores y faciliten las inversiones de los consumidores en el sector de la energía renovable (véase, a este respecto, el punto 2.6.9). Los servicios públicos deben desempeñar un importante papel, tanto en el fomento de una utilización racional de la energía como en el desarrollo y adquisición de reservas de energía renovable. También deberá contribuir el sector de la contratación pública. 

3.4.2. Ayudas económicas para las iniciativas de fomento de las energías renovables 

3.4.2.1. Precisamente para fomentar las fuentes de energía renovables, el Consejo adoptó en 1993 el programa ALTENER. Una evaluación independiente concluyó que la financiación del programa es insuficiente para cumplir los objetivos comunitarios de desarrollo de las energías renovables. En consecuencia, la Comisión ha propuesto que se adopte ALTENER II, para poder reforzar el fomento de las fuentes de energía renovables. 

3.4.2.2. El fortalecimiento de las medidas en el marco de ALTENER II podría contribuir a la creación de un mercado competitivo para la industria de la energía renovable y reducir así los costes, creando nuevos puestos de trabajo en el sector. En el informe TERES II se subrayó la necesidad de un mayor desarrollo tecnológico para que las fuentes de energía renovables pudieran alcanzar un nivel significativo de penetración del mercado. Las medidas a nivel comunitario irían dirigidas a ciertas áreas bien determinadas, como los tejados y revestimientos fotovoltaicos, la calefacción térmica solar para instalaciones deportivas, turísticas y sanitarias, la arquitectura solar activa y pasiva, la producción de biometano a partir de residuos sólidos urbanos, las instalaciones autónomas, etc, con el menor apoyo comunitario posible a fin de evitar distorsiones del mercado y calculado para tener en cuenta el coste externo evitado. El CES emitirá su dictamen sobre el programa ALTENER II a su debido tiempo; cabe esperar que sea favorable. 

3.4.2.3. Se propone que los proyectos renovables se beneficien en mayor medida de la financiación del Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) y otras instituciones financieras internacionales. Junto a esta propuesta respaldada por el CES, existen otras posibilidades que la Comisión debería contemplar, como por ejemplo las colaboraciones entre los sectores público y privado y la financiación privada en el sector de la contratación pública. Es necesario asimismo poner la financiación de la exportación a disposición de los equipos y sistemas renovables fabricados en los Estados miembros de la UE (a este respecto, véase el punto 3.4.6. más adelante). 

3.4.3. Investigación, desarrollo y demostración (I+D y D) El programa JOULE-THERMIE, que incluye tanto I+D tradicional como demostración en el ámbito de la energía no nuclear, pretende dedicar una parte importante de su presupuesto, el 4S%, al apoyo de actividades dirigidas al desarrollo y fomento de las energías renovables. El CES toma nota de este compromiso y manifiesta el deseo de que se fabrique en los Estados miembros, en lugar de importarse, una mayor proporción de equipos y sistemas renovables. 

3.4.3.1. El programa FAIR indica que el desarrollo no alimentario de la biomasa agrícola y silvícola puede contribuir al desarrollo de las zonas rurales. Teniendo en cuenta los objetivos del ALTENER I de una penetración del 5% de los biocombustibles en el sector del transporte para el año 2005 y el objetivo del 12% apuntado en el Libro Verde, es probable que se necesiten de 15 a 20 millones de hectáreas de tierras de cultivo para producir cultivos energéticos. 

3.4.3.2. Existen grandes diferencias entre los compromisos adoptados por los Estados miembros con relación al apoyo del desarrollo tecnológico de las fuentes de energía renovables. Se propone reforzar los programas comunitarios en este ámbito. Como parte de la estrategia, es importante fijar claros objetivos para el Quinto Programa Marco. 

3.4.3.2.1. En la Comunicación de la Comisión titulada «Inventar el mañana», que prepara el Quinto Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico, uno de los temas prioritarios propuestos en el punto III.1.1. es el fomento de un crecimiento competitivo y sostenible. Este objetivo incluye la siguiente propuesta: «En el sector energético, podría darse prioridad al desarrollo y la demostración de sistemas energéticos seguros y aceptables, que se ajusten a las normas medioambientales y tengan en cuenta los aspectos del medio ambiente y sean competitivos en cuanto a los costes de producción y a la economía mundial. Podrían tomarse en consideración la investigación de la gestión racional de la energía en la vida diaria, así como las distintas opciones existentes para producir y almacenar energía, a medio y largo plazo.» 

3.4.3.2.2. El CES considera que la eficiencia energética y las fuentes de energía renovables deben constituir prioridades del Quinto Programa Marco. Es importante centrarse en los incentivos concedidos a los consumidores con vistas a la eficiencia energética y a la instalación de sistemas de energía renovable. 

3.4.3.2.3. El CES no cree que la UE pueda llegar a ser un líder mundial en el sector de las tecnologías de energía renovable si no se desarrolla una política de apoyo enérgica. Considera que debería crearse un Laboratorio o Agencia de la UE para la energía renovable, inspirado en el Laboratorio Nacional para la Energía Renovable de Estados Unidos y en la Agencia de Medio Ambiente de la UE. 

3.4.3.3. El CES espera que las aplicaciones y los servicios telemáticos se desarrollen paralelamente a las tecnologías de las energías renovables. No dejaría de sorprendernos que fueran necesarios unos proyectos separados de I+D y D en el ámbito de las aplicaciones de la sociedad de la información, independientemente del desarrollo de las tecnologías e industrias en el sector de las energías renovables.

3.4.3.4. La Comisión reconsiderará la financiación concedida a la investigación en los diferentes sectores energéticos, incluido el actual desglose de la financiación de la investigación entre energía nuclear y no nuclear. El CES considera que la reducción de la investigación en el ámbito de la energía nuclear podría ser un error estratégico. En la situación actual, la energía nuclear estará desfasada al término del ciclo de vida de las instalaciones actuales, porque la mayoría de los países no se han comprometido a desarrollar una capacidad de sustitución. Por lo tanto, es perfectamente posible que, a más largo plazo, los Estados miembros decidan seguir utilizando la energía nuclear con fines pacíficos o bien, en un futuro, poner en funcionamiento una nueva generación de reactores nucleares. Por todo ello, es preciso mantener las actividades de I&D dirigidas a mejorar la seguridad y eficiencia de la tecnología nuclear. 

3.4.3.5. A la vez que reconoce el valor fundamental de los trabajos de investigación para el desarrollo de las energías renovables menos maduras tecnológicamente, la Comisión está convencida de que la clave de una mayor penetración de las energías renovables en el mercado se halla en la fase de introducción en el mercado. Es éste un aspecto muy importante a juicio del CES. La Comisión debería averiguar cómo podría fomentar una demanda «ecológica» de energía renovable a un precio asequible por parte de los consumidores. 

3.4.4. Política regional 

3.4.4.1. No cabe duda de que las fuentes de energía renovables tienen un gran potencial económico y social en las regiones e islas más alejadas, especialmente en los lugares en que la conexión a la red nacional es imposible, por motivos económicos o prácticos. Para que la introducción de la energía renovable sea fructífera, es necesario que las políticas de desarrollo regional integren proyectos en el ámbito de la energía renovable y que las agencias competentes puedan encargarse de estas actividades, que consisten, por una parte, en organizar la producción a nivel local y la distribución mediante la red y, por otra parte, en instalar equipos autónomos. Los servicios públicos serían los mejor equipados para desempeñar estas funciones. 

3.4.4.2. Las PYME relacionadas con los equipos de la industria de la energía renovable tienen los mismos problemas que las PYME que trabajan con otras tecnologías. Como el Libro Verde ha señalado que las tecnologías clave tendrán dificultades para progresar si se mantienen las «Políticas actuales», estas empresas necesitarán, para prosperar, un entorno de «Mejores prácticas». 

3.4.4.3. Aunque por lo general las empresas de alta tecnología no carecen de capital de riesgo, los inversores necesitan saber que existe un mercado asegurado para todas las tecnologías de energía renovable. Los inversores también deben estar claramente informados de las intenciones de los gobiernos de los Estados miembros. 

3.4.4.4. Como queda mucho camino por recorrer para crear unas condiciones de mercado favorables a las nuevas tecnologías en el sector de la energía, es importante que las asociaciones sectoriales profesionales dispongan de recursos y personal suficiente para poder participar en el debate público. Los sectores representados por estas asociaciones son pequeños y están aún en desarrollo, por lo que hay margen para la ayuda pública. 

3.4.4.5. El hecho de que el turismo implique una carga y una demanda punta estacional en regiones alejadas, brinda grandes posibilidades a la energía renovable. Se ha mencionado ya el problema de las regiones más alejadas en el punto 

3.4.4.1. El aspecto de la carga punta brinda a los servicios públicos una oportunidad clásica para elaborar una planificación racional. En muchos centros turísticos debería existir la posibilidad de utilizar energía renovable para evitar la necesidad de aumentar la capacidad de producción a partir de combustibles fósiles que requiere la carga de base. Los servicios públicos deberían desarrollar las posibilidades existentes en el ámbito de las energías renovables, tanto en lo que respecta a las instalaciones conectadas a la red como a las instalaciones autónomas. 

3.4.5. Agricultura y silvicultura 

3.4.5.l. En los sectores de la agricultura y silvicultura, los cultivos energéticos representan un potencial considerable de fuentes de ingresos adicionales para los agricultores y de reducción de las emisiones de CO2, como consecuencia del aumento de los cultivos. Ofrecen asimismo nuevas posibilidades de empleo en las zonas rurales.

 3.4.5.2. El sector agrícola contribuirá en gran medida al logro del objetivo del 12%. La producción de cultivos destinados total o parcialmente a fines energéticos será necesaria para alcanzar los objetivos fijados para las energías renovables y la reducción de las emisiones de carbono. La adopción de programas específicos dirigidos a fomentar la producción de energía procedente de tierras de cultivo tendrá efectos positivos sobre la economía de las zonas rurales en la UE y permitirá crear empleo en los sectores de la agricultura y del transporte, así como en otros sectores conexos.

 3.4.5.3. El CES desea señalar que los productos herbáceos se subdividen en tres componentes principales: productos alimenticios (almidón, proteínas y azúcar), pienso (proteínas, fibras) y productos que no pueden utilizarse ni como alimentos ni como pienso (paja). Algunos productos agrícolas se utilizan únicamente como pienso para el ganado, como por ejemplo el forraje y el maíz forrajero. Otros productos agrícolas no se utilizan ni como productos alimenticios ni como piensos, por ejemplo el algodón y el cáñamo. Clasificación general de los productos herbáceos anuales 
Nota: cuadro suprimido
Los componentes alimenticios se utilizan como biocarburantes en el transporte por carretera, es decir los productos A (1). Generalmente, los componentes no alimenticios/pienso se utilizan para las centrales generadoras de electricidad/calor y energía, aunque se podrían utilizar productos de la categoría C. 

3.4.5.4. No existe ninguna estrategia para la producción de cultivos energéticos. La decisión de los agricultores de invertir en cultivos energéticos estará en función de

 (a) el precio que puedan obtener de los cultivos de plantas comestibles, 

(b) la remuneración por retirada de tierras y 

(c) el precio que puedan obtener de los cultivos energéticos. 

3.4.5.5. Del cuadro presentado en el punto 3.4.5.3 se desprende claramente que el desarrollo de la estrategia para el sector agrícola debería tener en cuenta la distinción entre el combustible destinado al transporte y la producción de electricidad o calor. Ésta debería poder gestionarse perfectamente. Existen posibilidades para un crecimiento estable. En el sector de los carburantes destinados al transporte es probable que surja un conflicto con relación a las prioridades fijadas para los productos alimenticios y piensos. Las fluctuaciones en el mercado de la alimentación humana y animal debidas a las variaciones de la producción agrícola mundial podrían dificultar enorn1en1ente la planificación de la producción de biocarburantes.

3.4.5.6. El CES considera que uno de los temas prioritarios de la I+D y D debería ser el de las aplicaciones energéticas de los diferentes componentes (alimentos piensos y celulosa) de los cultivos agrícolas. Debería elaborarse una estrategia que integrara la demanda futura de energía, productos alimenticios y piensos, así como la necesidad de mantener una óptima flexibilidad en el sector agrícola y en el conjunto de la industria agrícola.

3.4.5.7. La planificación a largo plazo para los biocarburantes depende de los cultivos alimenticios y para piensos. Será necesario dedicar tierras de cultivo a este fin y establecer un marco financiero adecuado. Los cultivos forestales deberán ser intensivos para alcanzar los objetivos de conversión. Podría darse cierta resistencia a la hora de transformar bosques y superficies forestales históricas en cultivos forestales, y las tierras de cultivo, por su parte, ya estarán sometidas a la doble presión de la necesidad de productos alimenticios y biocarburantes.

3.4.5.8. La concesión de subvenciones para cultivos energéticos en tierras anteriormente dedicadas a cultivos destinados a la alimentación (en el marco de los programas de retirada de las tierras de la producción) sólo tiene sentido, a juicio del Comité, si se garantiza con medidas de acompañamiento adecuadas que a largo plazo las empresas podrán producir también competitivamente, sin ayudas, biomasa para energía.

3.4.6. Política de relaciones exteriores

3.4.6.1. El CES considera que es fundamental el papel de la política de relaciones exteriores de la UE tanto en el fomento del desarrollo de una industria propia de las energías renovables como en la mejora de la crisis medioambiental que no dejarían de provocar las políticas energéticas del Tercer Mundo si no se reacciona. En consecuencia, el CES considera que la Comisión debería dar una prioridad mucho mayor a las cuestiones de energía renovable en sus relaciones exteriores.

3.4.6.2. Dado que ciertas regiones de Europa central y oriental disponen de un gran potencial de energías renovables y que estas energías, especialmente en las zonas rurales, pueden reforzar el desarrollo regional, la Comisión reconoce la necesidad de que la UE preste mayor atención a las fuentes de energía renovables en sus relaciones con estos países.

El CES considera que con vistas a la ampliación de la UE hacia el Este, la Comisión debería examinar detenidamente las posibilidades ofrecidas por esta región en lo referente a una planificación racional y una mayor intensidad energética.

3.4.6.3. En el proceso de establecimiento de un marco de cooperación entre los países mediterráneos de la UE y los terceros países mediterráneos es conveniente evaluar la posible contribución de las energías renovables a las necesidades energéticas de la región. Actualmente,. el potencial existente, especialmente para la energía eólica y solar, está insuficientemente explotado.

Deberían fomentarse la coordinación, demostración y publicidad con vistas a desarrollar el potencial de las fuentes de energía renovables en los países mediterráneos de la UE y los terceros países mediterráneos. Esta acción de promoción podría estar coordinada por una Agencia de la UE para la energía renovable (véase el punto 3.4.3.3.2). Las ventajas consistirían en el fomento de los intercambios de tecnología y el desarrollo de oportunidades comerciales.

3.4.6.4. En los países en desarrollo, las energías renovables pueden desempeñar un papel clave en la aceleración del crecimiento económico sostenible. Las tecnologías energéticas renovables son especialmente aptas para las zonas alejadas de los países en desarrollo, que no suelen estar conectadas a la red. Algunas de estas tecnologías tienen un potencial turístico, y también debe fomentarse el potencial del turismo «ecológico». Además, las condiciones meteorológicas de muchos países en desarrollo son favorables para las fuentes de energía renovables, en particular las aplicaciones de la energía solar.

Estas posibilidades son importantes para la industria europea de la energía renovable. La geografía de la UE representa un límite estricto para las perspectivas comerciales de las empresas de energías renovables en los mercados de los Estados miembros. Para que estas empresas puedan prosperar, es esencial que la Comisión adopte medidas enérgicas dirigidas a la creación de oportunidades comerciales exteriores. Los créditos a la exportación representan uno de los instrumentos disponibles a tal fin.

3.4.6.5. En el futuro, el alza del consumo de energía en los países en desarrollo será uno de los factores determinantes del deterioro de las condiciones atmosféricas del planeta. El recurso a las tecnologías de energía renovable podría atenuar estos efectos negativos.

Las energías renovables representan un amplio potencial de cooperación económica de interés común para la UE y los terceros países. La UE puede obtener ventajas comerciales directas e indirectas y los países del Mundo pueden beneficiarse de un desarrollo sostenible acelerado. Una estrategia ambiciosa y claramente definida en materia de energía renovable será indispensable y permitirá a la industria comunitaria competir satisfactoriamente en los mercados mundiales.

3.4.6.6. Teniendo en cuenta la escasa amplitud del mercado disponible en la UE para las tecnologías avanzadas de energía renovable, es esencial desarrollar los mercados exteriores paralelamente al mercado interior. Por esta razón, y por otras mencionadas anteriormente, la política comercial debería conceder la máxima prioridad al fomento de las exportaciones comunitarias de tecnologías energéticas.

El CES considera que esta estrategia debería constituir uno de los principales elementos del Libro Blanco que se elaborará al término de esta consulta.

3.5. Evaluación y supervisión

3.S.1. La Comisión propone mejorar la coordinación y recogida de datos establecidas por las autoridades estadísticas de la Comunidad (Eurostat). Una de las propuestas es que la Comisión examine la posibilidad de crear un banco de datos en el que figuren:

- unas estadísticas básicas más detalladas sobre la energía renovable, incluidas las obtenidas mediante estudios in situ y controles cuantitativos;

- los progresos en la realización de la estrategia y de los objetivos comunitarios;

- el apoyo comunitario concedido a la energía renovable;

- las medidas adoptadas a escala nacional, además de las notificaciones recibidas por la Comisión con arreglo a las normas que rigen las ayudas de Estado;

- las políticas que tengan repercusiones sobre las energías renovables, y

- los progresos realizados en el aumento de la cuota de las energías renovables.

3.5.2. De la misma manera que el CES apoya la propuesta de la Comisión en lo que respecta a sus objetivos, respalda asimismo la propuesta en lo que atañe a la evaluación y supervisión.

 

 
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