Eficiencia Energética: Plan de Acción
Objetivo
Reducir el consumo de energía mejorando la eficacia energética con el fin de
proteger el medio ambiente, reforzar la seguridad del abastecimiento de energía
y crear una política energética más sostenible.
Acto
Comunicación de la Comisión al Consejo, al
Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones.
Plan de acción para mejorar la eficacia energética en la Comunidad Europea [COM
2000 247 -no publicado en el Diario Oficial].
Síntesis
CONTEXTO
La eficacia energética tiene por objeto disminuir el consumo
de energía sin por ello reducir el uso del material y los equipos que funcionan
gracias a ella. Se trata de utilizar mejor la energía. El objetivo de la
eficacia energética es fomentar comportamientos, métodos de trabajo y técnicas
de producción que consuman menos energía.
Las acciones de promoción de la eficacia energética se
inscriben en los objetivos más amplios de la Comunidad Europea en relación con
las políticas energética y de medio ambiente. El incremento de la eficacia
energética resulta esencial para el logro de los objetivos señalados por el
Protocolo
de Kioto , propicia una política energética más sostenible y constituye un
elemento importante de la
seguridad del
abastecimiento de la Comunidad Europea, tema que ha suscitado inquietud en
los últimos años.
El plan de acción es consecuencia de la Comunicación de la
Comisión relativa al
uso racional de la
energía adoptada en abril de 1998 y de la Resolución del Consejo. Constituye
un marco para las actividades de la Comunidad en este ámbito y se aplicará hasta
2010.
Esta síntesis presenta las medidas propuestas por el plan de
acción así como, en su caso, una actualización sobre algunas medidas
establecidas luego de su adopción.
OBSTÁCULOS A LA EFICACIA ENERGÉTICA
Son numerosos los obstáculos a la eficacia energética que
proceden de fuentes tales como el uso ineficaz de la energía en el sector
industrial. Las barreras comerciales constituyen también un obstáculo importante
a la mejora de la eficacia energética, ya que pueden impedir el acceso a las
tecnologías y la difusión de las formas de energía más eficaces. Se trata, en
particular, de:
- la práctica de vender la energía por kWh en lugar de por servicios,
- los precios de la energía que no reflejan sus costes reales, ya que no
incorporan los costes externos,
- las barreras institucionales y jurídicas,
- la información truncada o incompleta que impide a menudo utilizar las
técnicas rentables y eficaces a nivel energético.
OBJETIVOS
Según la Comunicación de 1998, mejorando la eficacia
energética es posible disminuir el consumo energético de la Comunidad Europea en
un 18% con relación a la situación actual. El plan de acción propone el objetivo
de una disminución del 1% anual hasta 2010, además de la prevista actualmente.
Esto quiere decir que en dicha fecha deberían alcanzarse los dos tercios del
objetivo global.
Con el fin de lograr este objetivo global, la Comisión
estableció unos objetivos particulares que prevén desarrollar acciones en el
ámbito de la política energética y el medio ambiente, centrar la atención sobre
este tema, destacar la posibilidad de rebasar los objetivos fijados y, por
último, adoptar medidas que garanticen la mejora de la eficacia energética a
largo plazo aprovechando los mercados y las nuevas tecnologías.
APLICACIÓN
Están previstos distintos instrumentos para la aplicación del
plan a nivel comunitario y nacional. Muchas de las medidas propuestas son de
carácter no obligatorio (los acuerdos voluntarios, por ejemplo). Las políticas
de la Comunidad refuerzan y completan las de los Estados miembros y la Comunidad
desempeña un papel importante de coordinación mediante, en particular, el
programa SAVE.
Conviene señalar que se ejecutarán proyectos de conformidad con el programa SAVE
en los ámbitos que se enumeran a continuación, y que constituyen un instrumento
importante para la aplicación del plan. El 5º programa de investigación y
desarrollo (I+D) desempeñará asimismo un papel de relieve.
Las acciones propuestas se dividen en tres categorías:
-
medidas para integrar la dimensión de la eficacia
energética en otras políticas comunitarias,
-
medidas de consolidación y ampliación de acciones
ya existentes,
-
nuevas acciones y medidas.
Categoría 1: Medidas para integrar la eficacia
energética en otras políticas comunitarias
Se trata de seis ámbitos principales:
El transporte
Este sector reviste una importancia particular, ya que es responsable
de más de 30% del consumo final de energía. Las medidas son de carácter
mayoritariamente no técnico e incluyen el fomento de la creación de
infraestructuras de nuevo tipo y, por lo tanto, la promoción de la
intermodalidad.
La política de empresa moderna
Es necesario fomentar el desarrollo sostenible. Esto se refiere en
particular a las industrias, y puede hacerse mediante acuerdos voluntarios.
La política regional y urbana
Sería necesario integrar esta dimensión en la asignación de fondos a
través de los Fondos Estructurales, el Fondo Regional, el Fondo de cohesión,
etc.
La investigación y el desarrollo
El 5º programa marco de I+D, y en particular su programa de energía,
contribuye a la investigación en este ámbito. De los 1.042 millones de euros
asignados a la energía en 1999-2002, 440 millones corresponderán a la eficacia
energética.
La fiscalidad y la política de los precios de la
energía
La Comisión considera que las iniciativas en estos dos ámbitos son
importantes para la mejora de la eficacia energética. Por ejemplo, se podrían
prever exenciones fiscales para las inversiones dedicadas a la eficacia
energética. En este sentido, la Comisión ha propuesto ya un
marco comunitario
de imposición de los productos energéticos .
La cooperación internacional y las actividades de
preparación a la adhesión
Es deseable una aproximación de las legislaciones, de las normas sobre
rendimiento, etc., así como cierto grado de liberalización internacional. En
este sentido, son iniciativas importantes la
Carta de la
energía firmada con terceros países y la participación de los países
candidatos en programas como SAVE.
Categoría 2: Medidas de consolidación y ampliación de
acciones ya existentes
Es necesario consolidar y ampliar las medidas en cuatro ámbitos prioritarios:
Transportes
Las medidas propuestas incluyen, por una parte, medidas no obligatorias
(acuerdos voluntarios) y, por otra, legislación. La Comisión ha establecido ya
objetivos ambiciosos para este sector clave, como reducir en un tercio, para
2005-2010, las emisiones medias de CO2 de los vehículos nuevos con relación a
1995, mediante acuerdos voluntarios. También se han negociado acuerdos
voluntarios con la industria del automóvil. Es necesario vigilar y evaluar estos
acuerdos y establecer medidas que incentiven su aplicación íntegra.
Aparatos domésticos, equipos comerciales y otros
equipos
Este sector engloba equipos tales como los grandes electrodomésticos y
la iluminación. Las medidas propuestas se refieren principalmente a los sistemas
de etiquetado y a las normas mínimas de eficacia energética.
Es necesario consolidar y ampliar el sistema de etiquetado comunitario existente
que, aunque útil, ha sido relativamente mal aplicado en algunos casos (el
sistema de etiquetado para los aparatos domésticos, por ejemplo). La Comunidad
celebró, en noviembre de 2001, un acuerdo con Estados Unidos que establece un
sistema de etiquetado para los equipos de oficina (programa
ENERGY STAR ).
Es necesario también garantizar una estrecha sinergia con el sistema comunitario
de « etiqueta
ecológica »
En cuanto a los acuerdos relativos a las normas de eficacia mínimas, los
acuerdos voluntarios entre los Estados miembros y los fabricantes sobre las
normas de eficacia mínima de los aparatos se han convertido en una alternativa a
la legislación. La propia Comisión celebró dos acuerdos de este tipo (sobre el
consumo de energía en modo de espera de televisores y grabadoras de vídeo y
sobre las lavadoras). Los acuerdos van a extenderse a otros aparatos, como
calentadores de agua y lavavajillas. No existe ningún sistema de etiquetado para
el sector comercial e industrial. La Comisión considera, pues, que son
necesarias unas normas de eficacia mínimas obligatorias si no se llega a
acuerdos voluntarios aceptables. La Comisión va a proponer también una directiva
marco relativa a la celebración de tales acuerdos que establecerá, si procede,
las normas mínimas en algunos ámbitos.
Industria (incluidos los sectores eléctrico y del gas)
Se trata de
-
celebrar acuerdos a largo plazo en la industria,
-
aumentar la cogeneración de calor y electricidad,
-
aumentar el papel de la eficacia energética en los
servicios energéticos ofrecidos por las empresas de servicios públicos y las
PYME.
En el primer caso, resulta necesaria la supresión de los
obstáculos técnicos. Esto puede hacerse mediante la celebración de acuerdos o
protocolos sobre el rendimiento energético mínimo que establezcan directrices
sobre procesos y métodos de producción eficientes desde el punto de vista
energético. Ya se han celebrado tales acuerdos en algunos sectores y se trata
ahora de extender este proceso a la industria química, la siderurgia, etc. La
Comisión preparará una comunicación destinada a armonizar la celebración de
estos acuerdos a nivel comunitario.
A la cogeneración corresponde, por su parte, el doble papel de contribuir al
rendimiento energético y reducir los efectos sobre el medio ambiente. Se trata
aquí de reforzar una medida concreta existente, a saber, la Directiva
88/609/CEE relativa a la limitación de las
emisiones de las
grandes instalaciones de combustión , lo que implica una mayor utilización
de la cogeneración.
Por lo que se refiere al tercer objetivo, sería necesario celebrar acuerdos
voluntarios en virtud de los cuales las compañías y empresas se comprometieran a
promover la eficacia energética respetando también criterios normales de
coste/eficacia. Sería deseable la utilización de las técnicas de planificación
racional (la Comisión ha presentado una propuesta a este respecto).
Construcción
Los edificios representan alrededor del 40% del consumo de energía, y
el ahorro potencial de energía supera el 20%. El plan de acción propone la
modificación de una de las directivas clave en este ámbito, a saber, la
Directiva
93/76/CEE sobre la
certificación
energética de edificios , que pretende limitar las emisiones de dióxido de
carbono e incluye medidas relativas al aislamiento y exigencias relativas a la
calefacción. Por ello, la Comisión propuso en mayo de 2001 una propuesta de
Directiva complementaria sobre el
rendimiento
energético de los edificios . Las directivas sobre
calderas
(92/42/CEE) y sobre
materiales de
construcción (89/106/CEE) figuran también entre las acciones principales en
este sector y en septiembre de 2000 se adoptó una Directiva relativa a la
eficacia energética para el
alumbrado .
Forman parte también de las acciones consideradas la difusión de las buenas
prácticas, la extensión del etiquetado y la formación y calificación de los
instaladores. Por otra parte, entre las iniciativas en este sector, la Comunidad
financia también un programa comunitario sobre «alumbrado ecológico» que
promueve, en particular, la eficacia energética relativa al alumbrado en los
edificios comerciales.
Medidas horizontales
El plan de acción elabora algunas iniciativas «horizontales», es decir
que intervienen en varios o en todos los sectores afectados, para la mejora de
la eficacia energética. Estas iniciativas incluyen:
-
la descentralización de la gestión energética a nivel local
y regional,
-
el refuerzo de la financiación por terceros (empresas
privadas, por ejemplo),
-
la mejor difusión de las acciones de formación e
información mediante una nueva campaña de información comunitaria y cursos
especializados,
-
el refuerzo de la vigilancia y la evaluación mediante una
mejor armonización de los programas de vigilancia nacionales y la definición
de indicadores.
Categoría 3: Nuevas acciones y medidas
Deberían crearse nuevas acciones con el fin de lograr los objetivos fijados.
Algunas de entre ellas se han acometido ya a pequeña escala en los Estados
miembros.
La promoción de la eficacia energética en los
contratos públicos
Los contratos públicos (de instituciones públicas, autoridades,
empresas públicas, etc.) pueden estimular la mejora de la eficacia energética y,
por lo tanto, estimular la demanda de las tecnologías vinculadas a la eficacia
energética. Estas entidades dan, por lo tanto, un buen ejemplo si integran las
medidas de eficacia energética en sus propias políticas/actividades. La Comisión
ha puesto en marcha un estudio sobre los programas públicos de los Estados
miembros con el fin de formular recomendaciones y acometer proyectos piloto. En
este sentido, las instituciones de la Unión Europea han puesto en marcha
iniciativas en relación con su propia gestión energética.
Cooperación en el ámbito de los contratos públicos de
tecnología
Se trata de hacer coincidir las necesidades y exigencias de los
concursos referidos a contratos públicos sobre tecnologías de alto rendimiento
energético, para que sea posible aprovechar plenamente todas las tecnologías
disponibles. La apertura de los contratos públicos a la competencia en algunos
Estados miembros debería facilitar esta tarea.
Auditorías energéticas en la industria y en el sector
terciario
Las auditorías energéticas (acompañadas a veces de medidas
incentivadoras) ya emprendidas en algunos Estados miembros han facilitado
información útil que es a menudo difícil de obtener y han revelado las
posibilidades de ahorro energético. La Comisión tiene previsto presentar una
iniciativa comunitaria relativa a las auditorías energéticas en los Estados
miembros.
Mejores prácticas
Después de haber emprendido un estudio de viabilidad a este respecto,
se ha puesto en marcha un programa relativo a las mejores prácticas en este
ámbito de conformidad con el programa SAVE. Este programa tiene por objeto
proporcionar a responsables y usuarios información y asesoramiento independiente
sobre la eficacia energética y familiarizarlos con las nuevas tecnologías y las
nuevas técnicas.
MEDIDAS DE APLICACIÓN
TRABAJOS POSTERIORES
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