Evolución proceso de demolición
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Uno de los primeros percances que ha sufrido la zona
siniestrada tras el incendio del pasado día 12 de febrero, es la caída
de una de las dos grúas instaladas para el desmontaje en la calle de
Raimundo Fernández Villaverde.
El martes 22 de febrero se
instalaron dos grúas de 300 toneladas, con plumas capaces de soportar 35
toneladas de peso y desplegarse hasta 140 metros para los trabajos
de demolición del edificio. Las grúas fueron instaladas con la
previsión de que los trabajos de demolición comenzaran el jueves, una
vez finalizado el plazo de 48 horas solicitado por el Juzgado.
Una de las grúas, situada en la calle Raimundo
Fernández Villaverde comenzó a vencerse hacia las 10 de la noche del
miércoles 24 de febrero, y al estar controlada por un sistema
hidráulico, fue cayendo poco a poco hasta derrumbarse totalmente dos
horas después. El percance sólo causó leves daños materiales, como la
rotura de una acera en las cercanías del edificio. Los técnicos
presentes en la zona procedieron a su recogida y lograron colocarla en su
posición original.
Una tercera grúas de gran tonelaje está previsto que
se instale en la calle Agustín de Betancourt, el jueves 24 de febrero
para desmontar la pluma que está en la última planta del edificio.
La empresa encargada de las obras es
Ortiz
Construcciones y Proyectos S.A. Se calcula que éstas durarán entre
11 y 12 meses y
que el coste diario de las obras sea de unos 17,5 millones de euros. Para
intentar cumplir con los plazos
establecidos para el desmontaje del
edificio se han establecido tres turnos
de trabajo en grupos, que llegan a ser
de hasta 50 personas.
Por otro lado, las condiciones meteorológicas que
sufre Madrid durante la última semana de febrero y primera semana de
marzo, como el viento, la lluvia y la nieve
afectan al edificio, aumentan el riesgo y complicando la obra. Además,
pueden retrasar el plazo de ejecución
de la obra. |

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Las tres enormes grúas se montaron para retirar, en una primera fase de la
demolición, los elementos identificados como de mayor riesgo de desprendimiento
y la grúa pluma situada en lo alto de la torre.
El funcionamiento de estas grúas depende de las condiciones meteorológicas,
especialmente de la lluvia y del viento, ya que solo pueden estar operativas si
el viento no supera los 32,4 km/hora (9 metros/segundo). Además, debido a la
altura a la que se trabajaría y con personal colgado de una cesta o jaula, es
necesario extremar las medidas de seguridad, tanto de operarios como de todos
aquellos que participen en el trabajo.
Dos de las grúas sostendrá la pluma de la grúa que hay que desmontar,
mientras que desde la tercera se cortan trozos, alternativamente de un lado y de
otro, para posteriormente proceder a su descenso hasta el suelo.
Para cuando se inicien los trabajos de desbroce de la estructura calcinada
del edificio estará lista una gran pantalla de neopreno que sostendrá otras
dos grúas auxiliares, para proteger a la maquinaría de la caída de
escombros.
Los trabajos previos de demolición se han visto retrasados debido al fuerte
viento, ya que las grúas no pueden trabajar con vientos que superen los 32,4
kms/hora. Mientras, se prosigue con las labores de desmontaje en el interior del
rascacielos, apuntalando los sótanos del edificio siniestrado.
Por otro lado, la situación especial de la Torre Windsor,
cuya altura reduce las posibilidades de acceder a él, ha provocado que la
dirección de obras haya introducido dos novedades:
- Cada grúa o bien
en la cabina o en el caso del
operario.
- En el edificio de Seguros Estrella.
En este caso las cámaras estarán
dotadas con zoom y su objetivo es
obtener perspectivas desde ese
ángulo.
- En las instalaciones de El Corte
Inglés.
- En la Torre Picasso, para vigilar
los trabajos desde arriba.
Las tres cámaras fijas se han
colocado dos sobre el edificio de
Seguros La Estrella y otra en el Corte
Inglés. Las dos cámaras móviles
serán utilizadas por los técnicos en
las barquillas. Todas las cámaras
remiten su información a un centro de
mando y grabación instalado en el
recinto.
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Procesos
matemáticos de reproducción de la
situación, para poder analizar desde
la teoría las posibles incidencias.
Estos modelos permiten recrear la
estructura del edificio como era
originalmente, y a ese modelo se loe
somete a un proceso visual de fuego,
que es la referencia de lo que ocurre
posteriormente, lo que sirve para
establecer las cautelas.
A este modelo se le han eliminado las
partes destruidas por el fuego y se le
han incluido las cargas de los
escombros, con el fin de saber cómo
se puede comportar la estructura a
medida que se vayan retirando los
materiales. El proceso permitirá que
a medida que se vayan cortando los
trozos del forjado, el modelo vaya
decidiendo por donde continuar.
El miércoles 2 de marzo dieron comienzo los trabajos de
desmontaje de la grúa-torre que corona el edificio Windsor, instalada hace
meses para la reforma del
en una operación en la que se han utilizado las tres grandes grúas instaladas
en la C/ Raimundo Fernández Villaverde. El
desmontaje se ha hecho siguiendo el procedimiento convencional para este tipo de
grúas. Dos grúas sujetan la estructura y una tercera lleva a cabo las tareas
de desmontaje.
Fuente EFE |
Aunque en el mismo día se desmontaron la zona
giratoria, la pluma y contrapluma (los brazos de la grúa) y los contrapesos,
aún quedaron instalados el fuste y los contrapesos de la base de la torre, que
se desmontaran el viernes 4 de marzo, siempre que la climatología lo permita.
Para desmontar el fuste o torre de la grúa primero es necesario proceder a
quitar los lastres de la base, de 35 toneladas y bajar pieza a pieza la
torre.
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Fuente:
Chema Barroso (ABC) |
En el desmontaje de la pluma y la
contrapluma intervinieron las tres
grúas instaladas junto al rascacielo.
Mientras una de ellas sostenía la
cabina en la que trabajan cinco
operarios, otra sujetaba la pluma para
mantenerla estable al tiempo que se
iban evacuando los cuatro contrapesos
de la contrapluma.
Una vez desmontada la grúa-torre
se procede a la limpieza
de todos los
escombros y "perfilerías" que quedan colgando de las fachadas,
elementos que presentan mayor inestabilidad y riesgo para intervenir
posteriormente en la estructura principal del edificio con la demolición
propiamente dicha.
Los operarios llevan retirado desde
el día 2 de marzo, 38 toneladas
de elementos metálicos y 1,9
toneladas de escombros.
El desmontaje de la estructura se
realiza cortándola mediante
hidrodemolición, comenzando con
la zona de forjados de la planta
27 de la cara Este. |
Para
protección de los operarios de
las grúas y de la zona se instalaron pantallas de neopreno.
Emilio García de Burgos, jefe del
Departamento de Control de la
Edificación, se tiene previsto
instalar dos nuevas grúas, entre los
edificios Windsor y Seguros La
Estrella, debido a la complejidad de
las tareas de demolición, que ha
permitido ya desguazar la parte alta
de la escalera de incendios de la cara
oeste del edificio y del forjado
superior del casetón de
ascensores.
En el subsuelo
de Azca se llevaron a cabo tareas
de refuerzo consistentes en abatir
los falsos techos de los viales y
las instalaciones de electricidad,
fontanería y
climatización.
Dos meses
después del incendio las obras
de desmontaje continúan a buen
ritmo y dentro de los plazos
previstos, habiéndose retirado
las dos plantas superiores del
edificio y reduciendo
considerablemente el volumen de
cascotes y materiales que
permanecían colgados de la
facha con riesgo de
desprenderse. También se ha
desmontado el tramo superior de
la escalera de incendios.
Desde el piso
17º en adelante, apenas quedan
escombros.
Entre los
edificios Windsor y Seguros
Estrellas se montó otra grúa
para ayudar a las labores de
desmontaje.
El traslado de los
residuos se realizará a las plantas
encargadas de su reciclaje: la planta
de Mejorada del Campo para los restos
metálicos y la de la empresa
Salmedina para los escombros. No
obstante, 20 días después de
haber comenzado las labores de
desescombro aún no se sabe dónde
se llevaran los escombros tóxicos
ni el amianto cancerígeno que
contiene la estructura del
edificio.
No
obstante, existen residuos que serán
segregados y separados en un depósito
independiente y debidamente custodiado
para su posterior análisis por parte
de la Policía Científica y Judicial,
principalmente los restos acumulados
en la planta técnica 17 y algunos que
se precipitaron a la vía pública.
En el proceso
de desmontaje se acumulan entre
40 y 60 toneladas diarias que
son transportadas en camiones,
en horario nocturno, hasta la
planta de reciclaje de la
empresa Lyrsa de Mejorada del
Campo, donde son
reciclados.
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