Plan Hidrológico Norte

Introducción

El Plan Hidrológico de las Cuencas del Norte I fue aprobado por RD 1664/1998, de 24 de julio, presentando como característica significativa la defensa y potenciación que hace de la participación activa de todos los sectores sociales, tanto en su redacción como en su seguimiento y actualización, a través del Consejo del Agua de la Cuenca Norte, órgano colegiado encargado de la planificación dentro de la Confederación Hidrográfica del Norte y responsable del envío al Ministerio de Medio Ambiente de los planes hidrológicos y las modificaciones que se realicen del mismo.

El Consejo del Agua de la Cuenca Norte está integrado por 73 miembros, 25 de los cuales representan a los usuarios y otros 25 a las seis administraciones autonómicas implicadas en la Cuenca Norte: Asturias, Cantabria, Castilla y León, Galicia, Navarra y el País Vasco. Los restantes representantes corresponden: 14 a la Administración Central, 5 al Organismo de cuenca, 2 a las grupos ecologistas y 2 a las organizaciones agrarias.

El PH realiza un exhaustivo inventario de los recursos hídricos disponibles y una rigurosa evaluación de las demandas actuales y futuras de agua y establece los criterios de prioridad para los distintos usos del agua. Asimismo, el PH regula los vertidos a los cauces públicos, garantiza caudales ecológicos y establece perímetros de protección de los recursos así como medidas para la conservación y recuperación del medio ambiente hídrico de manera que se asegure la pureza de las aguas y la existencia de vida piscícola. Además, el PH potencia los planes de reforestación de las cuencas fluviales y lucha contra la erosión del suelo y estudia las avenidas e inundaciones excepcionales y, para evitar daños, propone actuaciones tales como la limitación de edificaciones en zonas inundables o que los puentes que se construyan sobre los cauces tengan suficiente amplitud para no obstruir el paso de las aguas en las grandes crecidas de los ríos.

Objetivos

  • "Conseguir la la mayor satisfacción de las demandas de agua, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial, incrementando las disponibilidades del recurso, protegiendo su calidad, economizando su empleo y racionalizando sus usos en armonía con el medio ambiente y los demás recursos naturales". Artículo 38.1 de la Ley de Aguas de 1985.
  • Atender todas las demandas de agua.
  • Mantener en todos los ríos un cauda medioambiental.
  • Fijar como indicador de calidad de las aguas de los ríos la existencia de peces salmónidos.
  • Conseguir una correcta explotación de los regadíos públicos.
  • Minimizar los daños que puedan ser provocados por avenidas, inundaciones y sequías.
 

 Plan Hidrológico de las Cuencas del Norte I

El ámbito territorial de las Cuencas del Norte I se distribuye de la siguiente manera:

  • Galicia: 76,7 %

  • Castilla y León: 23,2 %

  • Asturias: 0,1 %

Las cuencas que se incluyen en el PH Norte I son las de los ríos Miño y Limia (en su territorio español), con una superficie total de 17.717 km2, de los que 16.414 pertenecen a la red de Miño. Una característica común en estas cuencas es la impermeabilidad del subsuelo y la práctica ausencia de acuíferos subterráneos. Por esta razón durante el estiaje prácticamente se secan los manantiales y los caudales de los ríos disminuyen notablemente. 

La media anual de lluvia ronda los 1.200 l/m2, permitiendo que los caudales de los ríos que componen el ámbito de las Cuencas Norte I sean abundantes, aunque en el estiaje el caudal se reduce hasta el 5% de su media anual. 

Los regadíos son los principales consumidores de agua, ya que la principal actividad económica es el sector agropecuario, con una superficie de regadío total cultivada de 52.460 Ha, de las que 8.040 son regadíos públicos.  

Para la elaboración del PH se tuvieron en cuenta una serie de premisas entre las que destacan:

  • Respectar los caudales de agua fluyentes en los ríos durante los estiajes.

  • Recuperar la calidad de las aguas para lograr la vida piscícola.

  • Establecer un orden en los vertidos para que se puedan cumplir los objetivos de calidad de las aguas.

  • Garantizar la demanda de abastecimiento a poblaciones e industrias hasta los años 2008 y 2018.

  • Promover un mejor conocimiento de las aguas continentales subterráneas a fin de que puedan utilizarse en coordinación con las aguas superficiales.

  • Fijar unas dotaciones adecuadas para los distintos usos del agua con el fin de que puedan utilizarse como referencia a la hora de estimar demandas y otorgar o denegar concesiones.

  • Dictar normas preventivas para limitar nuevas construcciones en zonas donde se verían afectadas por posibles inundaciones.

  • Elaborar las correspondientes normas para poder exigir el cumplimiento del Plan.

Las previsiones del Plan Hidrológico de las Cuencas del Norte I los horizontes temporales: 1998, 2008 y 2018, para los cuales se habilitan los recursos hídricos necesarios, utilizando tanto las aguas superficiales como las subterráneas.

Recursos hídricos disponibles

Recursos superficiales

El conjunto de recursos representa el 95,5% de las aguas disponibles distribuidos de la siguiente manera:

  • 59,7% aguas reguladas

  • 23,6% aguas que circulan por ríos

  • 16,5% retornos de recursos ya utilizados

  • 0,2% aguas trasvasadas desde la cuenca Galicia-costa.

Recursos subterráneos

Escasa presencia de recursos subterráneos debido a la impermeabilidad del subsuelo que impide el almacenamiento de agua.

Constituyen el restante 4,5 % de los recursos disponibles.

Medidas que contempla el PH para la recuperación y conservación del medio hídrico

Calidad de las aguas

Se fijan unos índices de calidad de las aguas para aquellas destinadas a consumo humano y para el albergue de vida piscícola.

Para lograr los objetivos se elaboran unas normas referidas a aspectos tales como vertidos, redes de saneamiento o tipos de depuración, así como un detallado censo de vertidos contaminantes.

Caudales ecológicos

El PH establece con carácter permanente la obligatoriedad de mantener siempre un caudal mínimo equivalente al 10% del caudal medio, con un mínimo de 50 l/sg o el que lleve el río en ese momento si es menor de manera que se puedan preservar los ecosistemas fluviales.

Esta norma solo podrá dejar de cumplirse, con carácter excepcional y temporal, cuando se precise el agua para el abastecimiento de poblaciones o en casos especificados en el plan, siendo siempre obligatorio mantener un cauce de al menos el 50% del caudal circulante en ese momento.

Protección acuíferos

El PH establece normas para evitar la salinización por intrusión marina de los acuíferos costeros. El Plan también previene la explotación de los acuíferos con medidas, entre otras, que prohíben que el caudal medio que se pueda extraer supere el 90% de la recarga media de agua anual del acuífero.

Perímetros protección

El PH define perímetros de protección de calidad de las aguas destinadas a consumo humano donde se restringen o prohíben las actividades contaminantes.

Recuperación riberas

El PH prevé la recuperación de las márgenes de los ríos en tramos urbanos y en las inmediaciones de estos.

Entre las actuaciones se incluye la creación de zonas de esparcimientos junto a los ríos, aunque en todo caso todas las actuaciones respetarán al máximo las riberas de los cauces y los ecosistemas fluviales.

Reforestación y lucha contra la erosión

El PH incluye como medida de previsión y seguimientos de las avenidas e inundaciones un Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), que permite adoptar medidas preventivas y así evitar riesgos para las vidas humanas.

 
Sequía

El PH prevé que cada usuario analice sus recursos disponibles, y en caso de juzgarlos insuficientes, deberá promover su incremento tramitando la oportuna concesión.

Asimismo, con el objeto de afrontar una imprevista escasez de agua, ofrece normas de utilización de los recursos de la cuenca, con el fin de minimizar los posibles perjuicios derivados de esa utilización.

 

Usos del agua

El PH de las Cuencas del Norte I establece el siguiente orden de prioridad en los usos del agua:

  • abastecimiento a poblaciones
  • usos agropecuarios excluido el riego
  • usos industriales en empresas cuyo consumo de agua por empleado y día de trabajo sea inferior a un metro cúbico
  • regadíos
  • otros usos industriales no incluidos en otros apartados
  • usos industriales para producción de energía eléctrica, molinería y otros usos de fuerza motriz
  • acuicultura
  • usos recreativos
  • navegación y transporte acuáticos
  • otros aprovechamientos

Los usos industriales tienen prioridad frente a los regadíos y la producción eléctrica, debido a su mayor potencial de generación de empleo.

Esta jerarquía de prioridades varía cuando la utilización del agua se efectúa en los cursos altos de los ríos, con el fin de dar preferencia a los usos menos contaminantes.

Asignación y reserva de recursos hídricos

Los recursos asignados por el PH se corresponden con los disponibles en periodos secos y respetando siempre los caudales ecológicos, de manera que se asegura que solo en el caso de producirse una sequía extraordinaria sería necesaria algún tipo de restricción.

Los recursos deben cubrir las necesidades de todos los núcleos de población de más de 500 habitantes, las demandas de la ganadería y las necesidades industriales.

Infraestructuras

El PH incluye como infraestructuras básicas aquellas que hacen posible la disponibilidad de los recursos hídricos necesarios en los diferentes horizontes temporales establecidos (2008 y 2018), así como aquellas consideradas de interés sociales y las necesarias para la prevención del medio ambiente al igual que aquellas otras consideradas de especial relevancia.

Las principales obras incluyen las de captación de aguas subterráneas, regulación, abastecimiento a núcleos urbanos, saneamiento y depuración, recuperación de márgenes y riberas, correcciones hidrológico-forestales, aprovechamientos energéticos, investigación de aguas subterráneas, redes de información y control de aguas superficiales y subterráneas y redes de control de calidad de las aguas. 

El PH también incluye programas de recuperación medioambiental, de recuperación de calidad de las aguas y de fomento del uso social y cultural de las obras de la red SAICA (Información de Calidad de las Aguas) junto con la implantación del Sistema SAIAS (Sistema Automático de Información de las Aguas Subterráneas).

Control y seguimiento del plan

El PH prevé entre otras actuaciones, la divulgación del Plan entre los responsables de su aplicación y los beneficiarios del mismo. Asimismo tiene previsto dar respuesta a las consultas sobre datos o interpretación del propio Plan; informar de compatibilidades con el Plan de las peticiones de nuevos aprovechamientos de agua, así como de las solicitudes de obras que afecten al dominio público hidráulico; y controlar el cumplimiento de los ordenamientos establecidos en el Plan.

Los aspectos que serán objeto de seguimiento incluyen: recursos, demandas de agua urbanas e industriales, calidad de las aguas, obras de saneamiento, avenidas, sequías, acondicionamiento de cauces, recuperación de márgenes y riberas, deslindes, correcciones hidrológico-forestales y espacios naturales protegidos.

Plan Hidrológico de las Cuencas del Norte I.
Orden de 13 de Agosto de 1999 por la que se dispone la publicación de las determinaciones de contenido normativo del Plan Hidrológico de Cuenca del Norte I, Norte II y Norte III, aprobados por el Real Decreto 1664/1998, de 24 de julio
BOE 205, de 27-08-99

 
 
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