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Es un nuevo tipo de arquitectura
donde el equilibrio y la armonía son una constante con el medio
ambiente.
Busca lograr un gran nivel de
confort térmico
Tiene en cuenta el clima y
las condiciones del entorno para ayudar a conseguir el confort
térmico interior mediante la adecuación del diseño,
la geometría, la orientación y la construcción del edificio adaptado
a las condiciones climáticas de su entorno. Juega
exclusivamente con el diseño y los elementos arquitectónicos, sin
utilizar sistemas mecánicos, que más bien se
consideran como sistemas de apoyo. No debemos
olvidar, que una gran parte de la arquitectura tradicional
ya funcionaba según
los principios bioclimáticos: ventanales
orientados al sur en el norte de España, el uso de ciertos
materiales con determinadas propiedades térmicas, como la madera o
el adobe, el abrigo del suelo, el encalado en las casas andaluzas,
la ubicación de los pueblos...
La
Arquitectura Bioclimática es en definitiva, una arquitectura
adaptada al medio ambiente, sensible al impacto que provoca en la
naturaleza, y que intenta minimizar el consumo energético y con él,
la contaminación ambiental.
Pero una casa
bioclimática no tiene por qué ser más cara o más barata que una
convencional. No necesita de la compra y/o instalación de sistemas
mecánicos de climatización, sino que juega con los elementos
arquitectónicos de siempre para incrementar el rendimiento
energético y conseguir el confort de forma natural. Para ello, el
diseño bioclimático supone un conjunto de restricciones, pero siguen
existiendo grados de libertad para el diseño según el gusto de cada
cual.
La arquitectura
bioclimática tiene en cuenta las condiciones del terreno, el
recorrido del Sol, las corrientes de aire, etc., aplicando estos
aspectos a la distribución de los espacios, la apertura y
orientación de las ventanas, etc., con el fin de conseguir una eficiencia energética.
No consiste en inventar cosas
extrañas sino diseñar con las ya existentes y saber sacar el máximo
provecho a los recursos naturales que nos brinda el entorno. Sin
embargo, esto no tiene porque condicionar el aspecto de la
construcción, que es completamente variable y perfectamente acorde
con las tendencias y el diseño de una buena arquitectura. |