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El desarrollo sostenible aplicado a la gestión del agua descansaría sobre tres puntos de apoyo:

Sostenibilidad Ambiental 
Sostenibilidad Económica 
Sostenibilidad Social

 

El Libro Blanco del Agua (1998, pag 745) lo define como “el mantenimiento de las existencias del capital natural. Para su aplicación es clave la utilización rigurosa de:

- Evaluación de impacto ambiental
- Inserción de la política del agua en la Ordenación del territorio

 Los principales problemas asociados a la consecución de la sostenibilidad ambiental son:

Embalses
En la construcción de embalses normalmente se carece de informes de impacto ambiental completos y suficientes, junto con la falta de consideración de la capacidad de acogida de los ecosistemas fluviales, a menudo sobreexplotados, ni de los efectos de la retención de sedimentos sobre las costas. 

Pero además, tampoco se considera el abandono del territorio por los embalses y condenado a convertirse en un lodazal como es el caso por ejemplo del embalse de Marmolejo en Jaén.

Embalse

Sobreexplotación de acuíferos.

Trasvases: Están contemplados en el PHN y en el Libro Blanco del Agua, puede que estén hipotecando la sostenibilidad ambiental y social de las cuencas cedentes.

Eficiencia en la conservación o el uso del agua regulado

Las aguas subterráneas serían una buena alternativa, ya que pueden almacenar mucha más agua que cualquier embalse artificial y además no tienen el problema de pérdidas por evaporación.   

 

La opción sostenible en términos económicos pasaría por la explotación de las aguas subterráneas, aunque resulta poco explicable desde una óptica de racionalización del gasto público que no se prioricen las aguas subterráneas en los Planes de Cuenca y en el propio Libro Blanco del Agua (1998).

 

El regadío indudablemente contribuye, en la medida que sea sostenible económicamente, a fijar población y a contrarrestar la desertización rural. Pero también es cierto que los regadíos con agua de embalse y el desarrollo hidroeléctrico se han hecho privando a las áreas de montaña de un recurso muy escaso y necesario: el territorio de los valles, dificultando significativamente las  ya problemáticas c