La Creosota

La Creosota es el nombre usado para describir una mezcla de unos 200 compuestos químicos, la mayoría de los cuales son hidrocarburos aromáticos. Con el término creosota se incluyen la creosota de madera, la creosota del alquitrán del carbón, el alquitrán del carbón, y la brea de alquitrán del carbón.

Durante años esta sustancia ha sido utilizada como agente de impermeabilización en hogares, traviesas de ferrocarril, postes del tendido eléctrico y telefónico, cercas, puentes, etc.Pero desde que el pasado 30 de junio entró en vigor la Directiva 2001/90/CE, la creosota no puede usarse en el tratamiento de la madera y no puede comercializarse la madera tratada de esta forma.

Debido a que los principales componentes de la creosota son hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs) derivados del benceno, siendo el principal compuesto el benzo[a]pireno, catalogado como un producto peligroso y cancerígeno, la creosota se incluye también dentro de este tipo de productos. Sus efectos sobre la salud humana van desde la irritación de la  piel, ojos y membranas mucosas, hasta el riesgo de cáncer de piel. En individuos sometidos a dosis severas puede producir salivación, vómitos, cianosis, hipotermias, coma e incluso puede llegar a ocasionar la muerte del individuo debido a un fallo multiorgánico. 

Pero, además, como algunos de los componentes de la creosota no se degradan con  facilidad, resultan nocivos para el medio ambiente. De acuerdo con el artículo 2 de la Decisión de la Comisión 2001/532/EC, referente a las listas de residuos, cualquier residuo  que contenga una o más sustancias clasificadas como carcinogénicas de categoría 2 en  una concentración igual o mayor de 0,1% se considera un residuo peligroso. Por lo tanto, cualquier madera tratada que contenga más de un 0,1% en peso de creosota será un residuo peligroso y deberá ser manipulada de acuerdo con la Directiva 91/689/CEE sobre residuos peligrosos, según el artículo 2 párrafo 2 de la Directiva 75/442/CEE relativa a los residuos. 

Las maderas tratadas con creosota en una concentración menor de 0,1% se podrán incluir igualmente entre las peligrosas siempre que presenten alguna otra característica de peligro, en particular sobre la base de su ecotoxicidad (H14) o de su potencial para liberar después  de su desecho alguna otra sustancia peligrosa (por ejemplo, a causa del deslavado) (H13), expresado en el anexo III de la Directiva 91/689/CEE

A partir de la entrada en vigor de la Directiva 2001/90/CE la creosota no puede usarse en el tratamiento de la madera y no puede comercializarse la madera tratada de esta forma, aunque se permite el uso de la creosota en unas determinadas condiciones.