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Incendios Forestales


Introducción | Comportamiento del fuego | Inicio de un fuego | Efectos del fuego | Tipos de Fuego | Sistemas de evaluación de riesgos | Normas preventivas | Medidas preventivas | Medidas legislativas | Recomendaciones | Noticias | Normativa | Software | Enlaces

La importante sequía que está padeciendo la Península Ibérica desde hace varios año ha aumentado de forma alarmante el riesgo de incendios en nuestros montes. Los incendios forestales constituyen uno de los principales problemas con los que se enfrenta cada verano nuestro país.

Los incendios forestales, especialmente en zonas de bosque mediterráneo pueden alcanzar grandes proporciones calcinando miles de hectáreas y generando graves impactos tanto ecológicos como sociales y económicos.

Según datos del Ministerio de Medio Ambiente (septiembre, 2005) un total de 153.285 Ha de superficie forestal han sido devastadas por el fuego en lo que va de año, lo que supone un aumento del 26,5 % respecto al mismo periodo de 2004.

El informe del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud publicado en 2007, recoge que en el año 2006 se produjo una disminución del número de incendios forestales (un 35% menos que en el año 2005), aunque se vió afectada más superficie (un 21,12% mas que en 2005). Aunque uno de los años más aciagos fue el año 2004, azotado por un fuerte sequía.

El primer trimestre de 2007 ha sido uno de los periodos que menos incendios ha registrado en los últimos años, pero la situación ha cambiado a finales de julio con la llegada de las primeras olas de calor, siendo en éste año, las islas Canarias, una de las regiones más afectadas.

Una vez iniciado un incendio forestal es de vital importancia actuar de forma rápida y precisa, siendo fundamental conocer el comportamiento del fuego, así como los factores que pueden influir en su propagación. Pero ¿cómo se inicia un fuego?

Los incendios dependiendo del estrato en el que se propague el fuego, se clasifican en tres categorías.

Para prevenir los incendios forestales se hace necesario conocer las causas que los originan, pero al menos el 70% de los 20.000 incendios forestales que se vienen registrando como media cada año en nuestro país se desconoce la causa de su origen. El origen de la inmensa mayoría de estos incendios se debe a la acción del hombre de forma directa o indirecta. No obstante, sean cuales sean las causas del origen de los incendios forestales, lo cierto es que en nuestro país arden cada año miles de hectáreas.

Existen importantes diferencias entre Comunidades Autónomas en cuanto al grado de conocimiento de las causas que originan los incendios, generalmente debidas a la acción del hombre de forma intencionada (casi el 80% por ciento se originan de forma intencionada) o no intencionada.

La la lucha contra los incendios la prevención es una herramienta esencial. Y para ello son muy útiles los sistemas de evaluación de riesgo o peligro de incendios forestales. Pero si se inicia un incendio, es importante contar con herramientas que permitan predecir el comportamiento del fuego para poder combatirlo. Pensando en ello, un equipo de la Universidad Carlos III de Madrid ha desarrollado un espectroradiómetro, dispositivo que analiza ciertas longitudes de onda de la radiación infrarroja que pueden atravesar el humo de los incendios, y así detectar la posición real del frente de llama. El infrarrojo resulta ideal para analizar los procesos de combustión, porque la mayoría de energía que despide un incendio se emite en este espectro. El espectroradiómetro resulta una herramienta muy útil en las labores de extinción de los incendios.

Por otro lado, los sistemas de evaluación de riesgo de incendio se componen de índices, cada uno de los cuales es un indicador de la contribución de un determinado factor a la probabilidad de que ocurra un incendio. No obstante, la lucha contra incendios se aborda desde dos líneas: la prevención y la extinción. Para ello existen unas series de medidas preventivas, así como una serie de normas a seguir, en la quema de rastrojos, en la quema de residuos forestales, en explotaciones forestales y en el encendido de hogueras, que pueden aplicarse para evitar que se produzcan estos graves desastres naturales, especialmente en la quema de rastrojos. Si el incendio se produce y ya no puede evitarse es importante conocer las medidas de actuación y seguridad que se deben tomar, así como las normas generales para la extinción de incendios forestales.

Para prevenir los incendios forestales se hace necesario conocer las causas que los originan, pero al menos el 70% de los 20.000 incendios forestales que se vienen registrando como media cada año en nuestro país se desconoce la causa de su origen.

Existen importantes diferencias entre Comunidades Autónomas en cuanto al grado de conocimiento de las causas que originan los incendios, generalmente debidas a la acción del hombre de forma intencionada (casi el 80% por ciento se originan de forma intencionada) o no intencionada.

Los incendios forestales llevan aparejados importantes perturbaciones en la ecología de las zonas siniestradas e importantes efectos socio-económicos. La magnitud de los efectos depende de la intensidad del fuego, tipo de incendio, recurrencia en una determinada zona, época en la que se produzca el incendio en relación con la fase de desarrollo anual de la vegetación, tipo de vegetación, su capacidad de adaptación al fuego y sus características germinativas, meteorología post-incendio. Por la gran de factores que pueden darse en cada caso, los efectos del fuego presentan una gran variabilidad.


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